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Sanroma
señala al ámbito sanitario como una plataforma muy importante para la
detección del maltrato
La directora del Instituto de la
Mujer, Ángela Sanroma, valoró la importancia de que el personal
sanitario esté formado e implicado en la detección de casos de mujeres
víctimas de violencia de género y destacó la gran utilidad para la lucha
contra los malos tratos de la elaboración de partes médicos.
Sanroma hizo estas declaraciones
durante la inauguración de la VIII Jornada sobre violencia de género
"Mujer y Salud", celebrada en Albacete y organizada por la Asociación de
Mujeres Separadas y Divorciadas (AMUSYD) y donde estuvo acompañada por
la delegada de Salud y Bienestar Social, Angelina Martínez, y la
presidenta de la asociación, Ana Motos, según informó en nota de prensa
la Junta.
Durante su intervención, Sanroma
señaló que la violencia de género "tiene efectos nocivos para la salud
de las mujeres" y afirmó que el ámbito sanitario es "una plataforma muy
importante para la detección del maltrato".
En este sentido, manifestó que el 95
por ciento de las mujeres que sufren malos tratos acuden a las consultas
de atención primaria, pero tan sólo un 10 por ciento de ellas comunican
su situación.
Además, indicó que según la
Organización Mundial de la Salud la probabilidad de que una mujer
padezca mala salud o problemas físicos o mentales es dos veces superior
en las mujeres maltratadas, aún cuando los episodios de violencia se
remonten a varios años atrás.
Según esta fuente, los trastornos más
comunes en estas mujeres serían las ideas de tentativas de suicidio, los
trastornos mentales y los síntomas físicos como dolores, mareos o
desajustes ginecológicos.
Ante esta situación, Sanroma resaltó
la importancia del Protocolo de actuación en atención primara para
mujeres víctimas de malos tratos, puesto en marcha en 2004 en
Castilla-La Mancha, un documento que facilita la detección de los
síntomas del maltrato y facilita el establecimiento de un vínculo de
confianza entre las mujeres maltratadas y el personal sanitario.
Sanroma indicó que en los siete años
de aplicación de la Ley de Prevención de Malos Tratos y Protección a
Mujeres Maltratadas se ha experimentado un aumento de partes médicos
remitidos al juzgado que suponen un elemento probatorio de la situación
de maltrato que sufren las mujeres, sobre todo en lo relativo a los
malos tratos psicológicos que son más difíciles de probar.
El Protocolo sanitario ofrece a los y
las profesionales de la Salud un modelo único de escrito de remisión al
juzgado y parte de lesiones por malos tratos, así como información de
los recursos sociales disponibles en la región para la violencia de
género.
La directora se refirió a la violencia
de género como un problema que siguen sufriendo todavía las mujeres en
las sociedades democráticas y que precisa una mayor sensibilización
social.
Por ello, reclamó un reproche
contundente de la ciudadanía a los malos tratos y un cambio de
mentalidad que permita modificar comportamientos machistas y podamos así
"acabar de una vez por todas con la violencia".
La jornada organizada por AMUSYD
cuenta con financiación del Instituto de la Mujer, al igual que el
programa que llevan a cabo conjuntamente desde 1999 "Servicio de
atención a mujeres víctimas de violencia de género e hijos testigos de
violencia de género" y las jornadas de prevención para profesionales de
la enseñanza "Educar en Igualdad".
El objetivo de este evento, que contó
con la asistencia de cerca de 150 profesionales sanitarios, fue
concienciar y sensibilizar sobre el impacto que el maltrato produce en
la salud de las mujeres y dar a conocer los medios que desde el ámbito
sanitario se despliegan para la detección de la violencia
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