El diputado socialista en
el Congreso Alejando Alonso ha pedido a la presidenta regional del PP y
secretaria general de este partido, María Dolores de Cospedal, que
explique y defienda la posición de Castilla-La Mancha sobre el trasvase
Tajo-Segura en el XIV Congreso Regional del PP de Murcia
Alonso, en una rueda de
prensa, ha urgido a De Cospedal a que se pronuncie sobre el proceso de
reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha -que establece
el final del Tajo-Segura en 2015- y a que lo haga no sólo en la
comunidad, sino también en Murcia.
Alejandro Alonso,
diputado por Toledo, representará al PSOE junto al portavoz en la
Comisión Constitucional del Congreso, Jesús Quijano, y al portavoz
adjunto del grupo, Ramón Jáuregui, en la ponencia encargada de dar forma
al texto estatutario en el trámite parlamentario.
El diputado ha reconocido
que el proceso será difícil, por lo que ha subrayado la importancia que
tiene que el PP y el PSOE de Castilla-La Mancha mantengan la unidad
alcanzada sobre este asunto para lograr que las aspiraciones de la
comunidad, en especial en lo que afecta al trasvase, puedan salir
adelante.
Por ello, ha hecho
hincapié en la preocupación que suscita en el PSOE la intervención del
diputado por Toledo Arturo García-Tizón en el debate de toma en
consideración del texto en el Congreso, donde criticó con dureza el
discurso del presidente regional, José María Barreda, al que tildó de
insolidario.
Alonso ha planteado que
las palabras de García-Tizón merecen una rectificación por su parte o
una desautorización por parte de María Dolores de Cospedal.
Más tarde, en tono
distendido, ha apuntado la posibilidad de que el PP designe para la
ponencia que trabajará sobre el Estatuto a dos diputados de Murcia, a
Federico Trillo, murciano de nacimiento aunque parlamentario por
Alicante, y Arturo García-Tizón, "que hizo una defensa de nuestro
Estatuto en clave murciana".
Preguntado por la actitud
de los diputados socialistas elegidos por las provincias que se
benefician del agua del trasvase, Alonso ha asumido que el asunto genera
controversia, pero ha manifestado que el PSOE tiene claro que la
democracia se basa en el peso de las mayorías y de las minorías, por lo
que todos los parlamentarios respetarán lo que se decida.
Se trata, ha dicho, de buscar consensos, algo que exige un esfuerzo y
trabajo, y "buenos equipos", por lo que ha confiado en que el PP designe
dos ponentes dispuestos a negociar y que no tengan su decisión tomada de
antemano.