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Miles de personas reclaman justicia
y piden soluciones a la crisis de Avicu en el centro de Guadalajara
Varios miles de personas, más de 3.000
según los organizadores y poco más de 2.000 según fuentes policiales, se
manifestaron hoy en el centro de Guadalajara como gesto de apoyo a los
trabajadores de la empresa Avicu, tras una pancarta en la que se podía
leer "Trabajadores de Avicu en lucha por el futuro y los salarios que se
les adeudan".
A lo largo de la marcha se prodigaron
los gritos e insultos contra el principal responsable del Grupo Avicu,
Jesús María Saboya, y, aunque no se pasó de ahí, se vivió algún momento
de tensión cuando un trabajador arremetió contra el portal del edificio
donde vive el mencionado empresario.
La manifestación, que contó con la
asistencia de la práctica totalidad de los cargos políticos e
institucionales de la provincia, desde el alcalde de Guadalajara a
parlamentarios nacionales pasando por responsables de sindicatos
incluida la presencia del coordinador general de Izquierda Unida, Cayo
Lara, partió desde el Palacio del Infantado y finalizó con la lectura de
un comunicado en la céntrica Plaza Santo Domingo de la capital
alcarreña.
En dicho comunicado el Comité de
Empresa insistió en que la situación actual de la empresa se debe "a la
multitud de decisiones erróneas tomadas por la dirección que han llevado
a Avicu a una situación de falta de liquidez que no puede achacarse a la
situación generalizada de crisis que vivimos actualmente"
Además, los trabajadores negaron que
hayan rechazado un ERE, y explicaron que "lo que no queremos es negociar
lo que nos proponía la empresa debido a las dudas que genera una
dirección que ha perdido toda credibilidad y que nos adeuda varias
nóminas"".
Así, insistieron en que la intención
de la plantilla siempre ha sido la de mantener los puestos de trabajo
"porque creemos firmemente en la viabilidad de la empresa, aunque tal
vez no bajo la dirección de Jesús María Saboya". Finalmente pidieron a
las administraciones "justicia, rapidez y agilidad" para resolver el
proceso "y que un conflicto laboral no acabe siendo un problema social"
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