OPINIÓN
La Declaración
de Toledo
Durante los
días 20 a 22 de junio se ha celebrado en Toledo la reunión informal
de ministros de Vivienda y Desarrollo Urbano, a la que han acudido
tanto delegaciones de los 27 estados miembros de la UE, como de los
países candidatos a la adhesión y representantes en las principales
instituciones europeas.
La oportunidad
de una cumbre de estas características, la última de la presidencia
española de la UE, dedicada a estudiar los retos futuros del
desarrollo urbano en Europa, queda patente ante la evidencia de un
dato: el 80% de los europeos vivimos en entornos urbanos; una cifra
que cada día aumenta y que marcará uno de los principales retos de
la política europea. Además la política de desarrollo urbano se
encuentra en una encrucijada marcada por la crisis financiera
global, los movimientos migratorios, los nuevos modos de habitar y
la necesidad de hacer un uso sostenible de los recursos, del suelo,
del agua y de las energías.
Una realidad
que a partir de hoy será más tenida en cuenta que nunca gracias a un
documento que ha contado con la aprobación unánime de todos los
estados miembros: “La Declaración de Toledo”, llamada a convertirse
en la nueva referencia de las políticas urbanas europeas del
presente, casi recién estrenado, siglo.
La Declaración
de Toledo marca pautas y da claves sobre como afrontar los retos
urbanos actuales y aplicar la estrategia “Europea 2020” orientada a
la consecución de un desarrollo urbano más inteligente, sostenible y
socialmente integrador. Un documento, punto de partida de la Agenda
Urbana Europea, que servirá para que otros organismos e
instituciones planifiquen y desarrollen los instrumentos de apoyo al
territorio y a las ciudades.
A partir de
ahora, el Banco Europeo de Inversiones consultará la Declaración de
Toledo para aprobar la financiación de un proyecto en cualquier
punto de Europa; del mismo modo que la Comunidad Europea se referirá
a la Declaración de Toledo para incorporar nuevas líneas de apoyo
con cargo a los tratados europeos, tal como anunció en su
intervención el comisario Europeo de Política Regional.
Toledo, ciudad
Patrimonio de la Humanidad, ciudad de la tolerancia y de la
convivencia, da nombre a un documento, a una Declaración Europea que
marcará el desarrollo y el futuro de todas las ciudades de nuestro
continente.
Yo como
responsable de la Ordenación del Territorio en esta región felicito
a todos los Estados miembros por haberlo hecho posible y hago
patente mi agradecimiento al Gobierno de España, especialmente a la
ministra de Vivienda, cuyo origen toledano aporta el carisma y la
determinación necesarios para contribuir al éxito de un documento de
alcance internacional, con gran calado político y social, como el
que hoy hemos suscrito.
Consejero de
Ordenación del Territorio y Vivienda