Ante la ausencia de noticias
importantes, durante toda una semana el cuestionamiento del líder de los
socialistas madrileños Tomás Gómez ha sido un intento de culebrón de verano.
La filtración a la cadena SER de
una reunión que se produjo entre Manuel Chaves y el dirigente madrileño, donde
presuntamente, el Presidente del partido manejando datos internos sobre
encuestas de opinión, desaconsejaba a Gómez su posible candidatura a la
presidencia de la Comunidad de Madrid, y le sugería que dejase paso a otros
candidatos con mayores expectativas.
A raíz de la noticia la
especulación aumentó precipitadamente, en un primer momento se sucedieron
desmentidos, más tarde, y poco a poco, a consecuencia de las declaraciones de
los implicados se intuye que la reunión existió, aunque no está claro en que
términos se desarrollaron, porque es habitual este tipo de reuniones entre los
líderes políticos de lo partidos, pero es obvio que la polémica está servida, la
duda ha quedado instalada hasta la vuelta del verano.
De cualquier forma durante esa
semana, periódicos y tertulias radiofónicas dieron buena cuenta de las
posibilidades electorales y los entresijos de los socialistas madrileños.
Tomás Gómez uno de los alcaldes
más votados de España estuvo casi diez años al frente de la alcaldía de Parla,
accedió a secretario general de los socialistas madrileños en un congreso
extraordinario que se celebró en julio del 2007, más tarde fue reelegido en
septiembre del 2008 con el apoyo de un 85% de los delegados. Aunque han pasado
solo tres años, a Gómez se le reconoce su labor de pacificación en una
federación repleta de familias e intereses que continuamente la debilitaban.
Sin embargo, parece que este
corto espacio de tiempo no ha sido suficiente para que su perfil calase en la
sociedad madrileña, algunos analistas opinan, que no es lo mismo gestionar un
ayuntamiento que proyectarse para presidir una comunidad autónoma como la de
Madrid, territorio que concentra todos los organismos importantes del estado
central, un bastión que se le resiste a la izquierda durante demasiado tiempo.
Tampoco los medios ayudan
demasiado, se interpreta que este desencuentro de la SER con el dirigente
madrileño es el más claro exponente de que el grupo mediático PRISA no apuesta
por su candidatura. Aunque aficionado a los toros, Gómez no ha sabido manejar
bien la mano izquierda con algunos periodistas, en junio del pasado año tuvo un
desencuentro en una rueda de prensa, la filiación de algunos enviados motivaron
su suspicacia, la consecuencia de sus recelos consiguieron que todo el
colectivo de informadores que allí se encontraba actuase de forma
corporativista. En su disculpa hay que decir que algunos medios de la capital
se comportan de una forma descaradamente partidista, rayando el panfleto y la
publicidad, cantando solamente las excelencias del gobierno Aguirre.
Tampoco fueron muy acertadas
algunas declaraciones sobre la buena sintonía entre el actual ministro de
fomento José Blanco y la Comunidad de Madrid, insinuando que este buen rollo
entre los dos organismos no beneficiaba a los intereses electorales de los
socialistas madrileños.
Pero lo que genera ciertas dudas
es el tema de las encuestas, mientras que Gómez y el PSM esgrimen datos
positivos que les posicionan como posibles ganadores en las próximas
elecciones, en Ferraz por el contrario manejan
datos preocupantes y dudan de las posibilidades del candidato. ¿Quién lleva
razón? ¿Cuánto de verdad tienen los sondeos y las encuestas? Lo cierto y verdad
es que el secretario general del PSM nunca ha dejado duda sobre su interés en
ser el aspirante a presidir la comunidad, ha realizado algunos movimientos
sobre su declaración de intenciones, pero siempre respetando las directrices
del partido, además es lo habitual que se ha hecho hasta ahora, el máximo
dirigente del partido dentro de la región es el que se postula para la
elección. Recordaremos que el anterior secretario general Rafael Simancas
perdió dos convocatorias sucesivas, a consecuencia de tan malos resultados,
tuvo que dejar opciones a otros candidatos que aportasen nuevas formas, para
recuperar el techo electoral que quedó muy disminuido. Por eso no se entiende
que a poco más de medio año vista, sin saber aún las posibilidades de Tomás
Gómez, el federal intente bombardear su candidatura.
Él ha mostrado sus cartas, como
su discurso, es tenaz, obstinado, tozudo e insistente, él mismo lo ha dicho: mi
voluntad es de criptonita. Si las posturas perduran declara, que no tiene miedo
a un proceso de primarias. Si bien las primarias son ejemplo de democracia
interna y claridad, no tienen buenos recuerdos los socialistas del experimento
que protagonizaron los dos líderes que se enfrentaron al máximo nivel, Almunia
y Borrell promovieron un ejercicio de transparencia pero debilitaron al
partido.
¿Y la militancia qué? Ya lo dice
Felipe González, en tiempos duros, militancia pura y dura, por eso todos estos
escarceos y rifi-rafes son ajenos a los militantes de base, éstos asisten como
meros espectadores, como cualquier otro potencial elector, solo si se llega al
referido proceso de primarias tendrán la posibilidad de aportar sus
intenciones. Aviso al federal que pretende imponer a algún “paracaidista” de
renombre o con mayor repercusión mediática o publicista, las bases suelen ir en
contra del “establisment” del partido. Además el experimento de Miguel
Sebastián para el ayuntamiento de la capital en las pasadas elecciones fue un
duro varapalo, los máximos dirigentes parecen haberlo olvidado.
Ajenos pero interesados, los
militantes deberán esperar hasta el inicio de un nuevo curso político, a partir
de últimos de septiembre empezaran los primeros escarceos en las formaciones
políticas para la elaboración de las listas, se hace necesaria una mayor
democracia interna, mayor claridad, algo que merecen los abnegados militantes
en procesos tan interesados, militancia pura y dura, bueno, a lo mejor…. Pero
además transparencia.