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Cuadernos Manchegos
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Castilla-La Mancha va a contar a partir de 2019 con el mayor Plan de Infraestructuras Educativas, una iniciativa que prevé más de 500 actuaciones, 20 nuevos centros, más de un centenar de ampliaciones educativas e intervenciones de reformas en la mitad de los 1.200 centros educativos que existen en la región. Será en septiembre cuando comience a abordarse con todos los interlocutores sociales.
 
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo ha avanzado así este lunes en Seseña (Toledo), durante el acto de colocación de la primera piedra del CEIP Nº 4 de El Quiñón, cuya primera fase del nuevo colegio tendrá un plazo de ejecución de seis meses y contará con seis aulas de Infantil, sala de sicomotricidad, más espacios comunes, tutoría y aseos. Durante el acto, García-Page ha estado acompañado por el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, y por el alcalde de la localidad, Carlos Velázquez.
 
El Plan de Infraestructuras Educativas 2019-2023, que llevará aparejado un plan de inversión tecnológica y de consolidación de plantilla, y que ha sido calificado por García-Page como el “más ambicioso” de los que ha tenido la región, supone la continuación del actual plan de Infraestructuras Educativas, que se a cumplir al 135 por ciento, “pues vamos a hacer más inversiones que las inicialmente previstas”, ha garantizado el presidente.
 
Todo ello, ha proseguido, con la intención de seguir apostando por el “valor añadido” que supone “la materia gris”. De esa forma se ha referido al “bloqueo” que durante años han sufrido las ofertas públicas de empleo, una situación que “afortunadamente” se ha visto revertida en Castilla-La Mancha, donde tenemos ahora “la mayor oferta de empleo público de toda España”, y así seguiremos “a lo largo de los próximos cinco años”, pues esta es la única manera de “dar salida” a los que se van titulando año tras año.
 
Acuerdo de Estado por la Educación
 
El jefe del Ejecutivo autonómico ha insistido también en la necesidad de no perder de vista la voluntad de trabajar en un acuerdo de Estado por la Educación, consensuado ahora que el país tiene un nuevo Gobierno. “Hasta ahora ha sido imposible poder aparcar las diferencias sobre lo que pensamos de la Educación, pero debería haber una línea de constancia y un Plan que establezca cuotas definitivas de inversión sostenida en el tiempo”, ha considerado.
 
La bonanza o no de un sistema educativo “no puede evaluarse por un curso”, ha añadido, y por ello “debemos intentar entre todos buscar una línea de constancia para analizar los resultados”. Un sistema que, en su conjunto, García-Page considera acertado porque garantiza la universalización y la obligatoriedad, todo ello “a un coste menor que la media de los países que nos rodean”.
 
Somos la “caja torácica” para el crecimiento de la Comunidad de Madrid
 
En otro orden de cosas, García-Page ha avanzado que ya ha tenido ocasión de hablar con el nuevo presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Ángel Garrido, para plantear un escenario de “planificación conjunta”. Así, y tras asegurar que en Madrid “ya no caben”, ha señalado que esta región es la “caja torácica” que permite la expansión de la comunidad vecina.
 
Una región, ha recordado, que es la segunda de España en creación empresarial, porque existe una política de “subvenciones, ayudas y puertas abiertas en los despachos” de la Junta para la instalación de empresas, lo que traerá consigo “una nueva etapa de crecimiento” que se tiene que traducir en mejores servicios públicos y en una redistribución de la riqueza.
 
Convenio sanitario
 
Por otro lado, el presidente García-Page se ha referido al Convenio sanitario, asegurando que “la gente que más sabía el mal negocio que suponía ese convenio, no firmó para estar en el Hospital de Aranjuez, empezando por el alcalde”, y ha recordado que Castilla-La Mancha atiende “tres veces más ciudadanos de Madrid en nuestros sistema sanitario que los que son atendidos de Castilla-La Mancha en Madrid”.
 
Así, ha incidido en que un ciudadano de Seseña tiene que ser atendido en Madrid igual que un ciudadano de Sangenjo. “Y si un ciudadano de Sangenjo, de Ávila, o de Valencia no paga porque ya paga por ser español, no vamos a ser tan tontos los toledanos de pagar a los centros hospitalarios semiprivados y ruinosos de la Comunidad de Madrid”.
 
Asimismo, ha indicado que una cosa es parar las obras del Hospital de Toledo “que tiene el triple de cartera de servicios que cualquier hospital a los que se les mandaba de referencia en la Comunidad de Madrid, el triple de mejor servicio, y otra cosa es arruinar hasta casi cerrar el centro de especialidades de Illescas”.
 
Cuando no te atienden en Toledo e Illescas “lo único que ves por la ventana es el Hospital de al lado” -ha lamentado-, pero estos hospitales “además de estar planificados para que alguien se embolse dinero, tienen un régimen de funcionamiento muy deficitario respecto de los nuestros”.