Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Esta comedia es de las más orientadas hacia los asuntos mundanos u picarescos que describe Cervantes, donde se introduce en una serie de espacios humanos  de la vida de un personaje que se dedica a ser aventurero para alcanzar fortuna que tiene creído que conseguirá.

El personajes se llama Pedro de Urdemalas  y es un hombre de nacimiento pobre, pero que tiene en su mente la impresión que algún día conseguirá fama y fortuna, ya que de pequeño un mago se lo había dado como predicción y, aunque no tiene profesión alguna, sin embargo se desenvuelve con gran habilidad en distintos lugares y espacios, pero además actuando en numerosos y distintos trabajos con soltura e imaginación, donde conoce y convive con mucha gente y forma de vivir y como todos los humanos encuentra un amor que la final termina no siéndolo, pero durante el desarrollo de la lectura destacamos las numerosas peripecias, trucos y artimañas que se puedan imaginar, viendo la forma de vida de los distintos lugares y trabajos donde Pedro de Urdemalas se introduce y conoce e incluso disfruta con ese ambiente pícaro que tienen en toda la poesía.

Así entre sus diversas actividades comienza siendo criado de un alcalde y al mismo tiempo hace de corredor de amoríos, después  interpreta ser mozo de tahúr, criado de un ciego, mochilero de un soldado, se enzarza en una cuadrilla de gitanos por el amor de Belica y continúa siendo actor. En todas sus actividades Cervantes os diseña todo un sistema de vida, de costumbres, de vida de pícaros y de tramposos, en un ambiente muy bien presentado y descrito en las distintas facetas del actor.

Reconsideración del propio Pedro de Urdemalas:

“Es Pedro de Urde
mi nombre,
mas un cierto Malgesí,
mirándome un día las rayas
de las manos dijo así:
“Añadidle Pedro al Urde
unas malas, pero advertid,
hijo, que habéis de ser rey,
fraile y papa y matachín.
Y avendraos por un gitano
un caso que sé decir
que le escucharán los reyes
y gustarán de le oír:
Pasaréis por mil oficios
trabajosos, pero al fin
tendréis uno do seaís
todo lo que he dicho aquí.”

Contestación de Clemencia a Clemente su pretendiente:

“No eres sino un parlero,
adulador, lisonjero
y, sin porqué, jatancioso
en verdades mentiroso
y en mentiras verdadero.
 ¿Cuándo te he dado yo prenda
que de mi amor te asegure
tanto, que claro se entienda
que, aunque el amor me procure,
no hayas temor que te ofenda?
 Esto dijiste a Jacinta,
y le mostraste una cinta
encarnada que te di,

y en tu rostro se ve aquí
aquesta verdad distinta.”
 

Contestación de la Gitana Belica al Rey sobre un ciervo herido por una flecha:

“Señor, yo digo una cosa:
que el Amor y el cazador
siguen un mismo tenor
y condición rigurosa.
Hiere el cazador la fiera,
y aunque va despavorida,
huyendo en larga carrera,
consigo lleva la herida,
puesto que huya dondequiera;
hiere Amor el corazón
con el dorado harpón,
y el que siente el parasismo,
aunque salga de sí mismo,
lleva tras sí su pasión.”