Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Extendidos por toda España y en muchos casos desconocidos por el gran público y escasamente la conciencia de saber  diferenciarlos..

Estos tres términos definen distintos tipos de monumentos que tienen en común que su imagen puede confundirse ante la presencia de los que se encuentran con ellos, ya que su estructura y su construcción es muy similar, aunque su utilidad y los motivos de su implantación fueran distintos.

Los que les da cierto parecido y da lugar a confusión es que en los tres casos se trata de un monumento de una sola base y un solo tramo de piedra elevado sobre la base en forma de columna.

Sin embargo su utilidad y explicación es y ha sido siempre diferente. Empezaremos a explicar cada uno de ellos.

Los cruceros son monumentos religiosos asentados sobre una base de piedra y un pilar, también de piedra, y en su final aparece siempre la figura de una cruz, casi siempre con imagen de un santo o de una virgen.  Los cruceros siempre se colocaban en lugares públicos próximos a iglesias, cruces de caminos o en rutas de via crucis. Toda su construcción es de piedra generalmente granítica y consta de un pedestal, una columna, un  capitel y una cruz por orden de altura. Los cruceros fueron fomentados por la iglesia católica y se empezaron a implantar a partir de mediado del siglo XVI, siendo Galicia donde existen mayor número de ellos, aunque algunos han desparecido.

Con el nombre de Picotas se conocen a unos monumentos en forma de columna de piedra que se utilizaban para que se levaran a la columna a los reos para su exposición y para vergüenza pública o incluido las cabezas y los cuerpos de los ajusticiados por la autoridad a modo de ejemplo. Se construyeron entre los siglos XVI y XVII como ejemplo frente al público y fueron derogados cuando las cortes de Cádiz, aunque con la llegada de Fernando VII no terminó de abolirlo y aún se construyeron algunos. Podían estar ubicados en cualquier lugar, aunque eran preferentes en plazas públicas.

Rollo es el nombre que se asigna a monumento  de piedra con un pie y una pilar de piedra elevado y adornado con una cruz o en algunos casos con una bola. Estos rollos eran colocados a la entrada de las poblaciones y aunque tuvieran cruz no era su significado religioso, siendo representantes de la jurisdicción de la población y solamente existían en las villas con alcalde propio y con capacidad para emitir penas y también eran señal de límite territorial. Su relación con las picotas era que también se utilizaban como exposición de delincuentes que, una vez azotados, eran expuestos para vergüenza pública. Al igual que las picotas fueron anulados por las cortes de Cádiz. También por extensión existen rollos en otros países de Hispano-américa. La mayor abundancia de rollos se encuentra en las dos castillas y Extremadura, con una cifra en total de España de más de ciento treinta y en Castilla- La Mancha unos 27 rollos.