
Eulalia Moraleda
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Todo el mundo recordará aquella escena de "Regreso al futuro II" en la que un desconcertado Marty MCFly observa como su nueva chaqueta del 2010 (según la película) se adapta a las medidas de su cuerpo perfectamente y encima dispone de secado automático. Pues una vez más, podremos decir que la realidad supera a la ficciónya que la tecnología textil está sobrepasando con creces la imaginación de los más futuristas.
para olvidarse del frío invierno o de los días de 40º.
En un futuro no muy lejano, dispondremos de ropa multimedia que llevará integrado desde conexión a internet hasta un teléfono móvil o sistemas GPS que se activen en caso de pérdida o accidente. No sólo nos harán la vida más fácil sino que velarán por nuestra salud y seguridad. Ya existen infinidad de prototipos como por ejemplo trajes especiales para ciegos o chalecos con airbag para motoristas… la ropa inteligente podrá comunicar sensaciones de peligro o regular incluso la medicación de un usuario diabético, a partir del análisis de su sudor.
En Inglaterra ya hay un prototipo de un corsé femenino que detecta los tumores en el pecho o una firma belga que ha desarrollado un pijama para bebés que permite prevenir la muerte súbita del lactante.
Uno de los grandes hallazgos han sido las "telas inteligentes". Se ha descubierto que las fibras con las que se fabrican los tejidos pueden ser modificadas genéticamente. De esta manera, se ha conseguido que en su estructura se incorporen micro cápsulas que permitan dosificar cosméticos o medicamentos. A partir de ahí, sólo la capacidad creadora del hombre resulta un límite respecto a las posibles aplicaciones: luchar contra la celulitis, las varices, dolores de cabeza, aportar vitaminas, tranquilizantes…
Ya existe un textil antiviolencia elaborado con fibras muy finas de alta resistencia que aguantan un navajazo o incluso un disparo o telas que no sólo son capaces de registrar las señales del cuerpo (latidos del corazón, temperatura, ritmo respiratorio), sino también de alertar a los servicios de urgencia.
Y por supuesto, los accesorios inteligentes:
Aunque en principio estas tecnologías estarán destinadas a aquellos grupos sociales con mayor vulnerabilidad: bebés, ancianos, enfermos, soldados y astronautas, su |
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