Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En todas y cada una de las cuevas existentes y que hemos visitado, además de la presencia de las   tinajas normales de fermentación donde se elaboraba el vino, siempre nos encontrábamos otros tipos distintos de tinajas que indefectiblemente existían de forma sistemática en todas las cuevas.

Entre una de las más frecuentes era encontrarnos con una  modelo de tinaja más pequeña que las típicas de elaboración de vino que era llamada la “Tinaja del Gasto”, que podía ser de mayor o menor capacidad dependiendo de algunas circunstancias particulares del propietario elaborador. De forma general se utilizaba para mantener el gasto general de la casas en el consumo de vino durante toda la campaña y se solía rellenar con mosto de primera calidad o primeros mostos y también se utilizaba para poder proporcionar vino a las empleados de la finca que estaba valorada en la asignación de un litro por día de trabajo, según propietarios, lo que hacía que la tinaja del gasto pudiera tener mayor o menor capacidad, según hemos indicado anteriormente.


Otra de las tinajas que también solía formar parte del conjunto de la cueva era la llamada “Tinaja de Relleno” que, como su propio nombre indica, se utilizaba para terminar de rellenar el resto de los volúmenes de líquido perdidos durante la fermentación alcohólica de cada tinaja y mermas posibles, pues ya que todos sabemos que las tinajas de elaboración no  se rellenaban hasta el borde para evitar pérdidas durante el proceso de la fermentación , pero no obstante, siempre se producían mermas durante el transcurso de fermentación que era necesario aportar con nuevo mosto para completar la merma producida. Así como era frecuente “encascar” algunas tinajas para facilitar la fermentación.

Por último, otra de las tinajas que es también frecuente encontrarse en las cuevas era una tinaja especial  más pequeña de capacidad llamada “Tinaja del vinagre”, que se dedicaba para consumo también familiar.

En todos los casos estas tinajas se encontraban siempre dispuestas al final de la escalera, con lo que se facilitaba el acceso directo y además se podía manejar con mucha más facilidad.

Los tres tipos de tinajas no eran siempre fiel reflejo de forma de las tinajas de elaboración y se distinguían distintos modelas con bocas y “tripa” de distinta forma y anchura de boca.

Estas tinajas era una costumbre fija en todas las cuevas y desde la construcción de las primeras, pues hemos encontrado tanto tinajas de barro, como tinajas de cemento para estos usos.