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Cuadernos Manchegos
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Con la presencia de los miembros del Ayuntamiento, familiares, amigos, compañeros de la corporación del año 1979; la alcaldesa, Inmaculada Jiménez, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento hizo la presentación de la persona que recibe el homenaje, Celia Soubriet López, que tuvo la valentía y el coraje de ser la primera mujer concejal en el primer Ayuntamiento democrático de la transición en el año 1979, señalando que esta mujer posee el valor mostrado por su participación en la política en aquellos momentos, por lo que hay considerarla una avanzada en su tiempo, pero que además poseía otras virtudes como ser una estupenda jugadora de balonmano, participando en la liga nacional y que, además, supo estar a la altura de una época tan complicada de la transición en UCD y formar parte del  comité local de la ejecutiva con Blas Camacho Zancada y en el gobierno de Clemente Cuesta durante cuatro años.

Intervino a continuación el aquel entonces primer alcalde de la democracia, Clemente Cuesta, que agradeció a la corporación municipal la feliz idea de haber realizado este homenaje y se sintió satisfecho de celebrar con Celia Soubriet este homenaje en recuerdo de los innumerables momentos transcurridos en las numerosas reuniones de partido, añadiendo que lo más importante en el ser humano es poder mantener la memoria intacta para poder recordar los tiempos anteriores que seguramente han sido mejores que los presentes.

Recordó que en aquellos tiempos el llevar  adelante la gobernabilidad del Ayuntamiento. al igual que de otros, era un momento muy delicado y lleno de incertidumbres, puesto que existían unas situaciones complicadas de orden civil,  problemas económicos y los continuos asesinatos de la ETA. Dignificó la figura de Celia, explicando que fue una mujer que realizó grandes esfuerzos por mantener una dignidad y saber estar en la política, que era preciso alabar y que quizá su mayor virtud era la facilidad con que podía entablar diálogo y equilibrara opiniones y discusiones dentro del mismo partido cuando se discutían los problemas de los asuntos a llevar al pleno. Su situación quedó bien clara cuando se produjo el Golpe de Estado, ya que en ese mismo día se tenía Pleno y los miembros del partido se quedaron pensativos pensando en qué hacer, y Celia Soubriet tomó la decisión que había que celebrarlo y dijo sí. Terminó indicando que se sentía orgulloso de haber estado a su lado y reconoció el valor que dispuso en toda su trayectoria política.

El acto prosiguió con la intervención de su hijo Jaime Quevedo Soubriet que realizó un exhaustivo recordatorio de  la trayectoria familiar, tanto de sus tíos como de sus hermanos, haciendo expresión de la mayoría de hechos de forma muy amena y explicó los factores más relevantes de su madre, entre los que sobresalían su extraña afición por la política de una mujer que en aquellos tiempos tenía pocas posibilidades, pero que era una muy afanosa lectora y -continuó expresando- el proceso familiar del cuidado de sus cuatro hijos después del  divorcio  y en una época algo delicada para la familia y que, gracias a las virtudes indudables de su madre, pudieron superar sin traumas y añadió que otra de las aficiones de su madre había sido el deporte, del que fue practicante y muy entusiasta, y ahora más que el Barcelona está en la cumbre, pero lo que no puede dejar de olvidar es que en su casa su madre ha mantenido una sonrisa en todas sus acciones y en todos sus momentos que ha permitido poder superar muchas cuestiones de tipo familiar.

Celia Soubriet, intervino a continuación como receptora del homenaje, agradeciendo al Ayuntamiento este acto y a todos los presentes por haber estado en la reunión, además de la presencia de su familia que la acompañaba en el salón de plenos. Recordó toda su trayectoria política diciendo que se metió en política sin saber por qué, pero que allí estuvo y que a pesar del tiempo pasado sigue enlazada con los temas políticos, estando al día de los acontecimientos y recordó los tiempos de la alcaldía de Clemente Cuesta con todas las vicisitudes que se pasaron en una época difícil y sin tener un conocimiento previo de la política a llevar, aunque gracias a los distintos partidos políticos que se unieron a un entendimiento común se pudo superar ese momento de transición.

La alcaldesa volvió a tomar la palabra para hacerle entrega de dos sorpresas: una, el Acta de la toma de posesión de su cargo en el año 1979, recogida del archivo municipal y, a continuación, el escudo de Tomelloso, su ciudad.