Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Valeria fue una ciudad romana ubicada en la localidad de Valeria, pedanía del municipio de Las Valeras en la provincia de Cuenca, al pie del río Gritos y del Zahorra.

Fue una ciudad que se creó hacia los años 93 y 82 a. C. conquistada al pueblo celtíbero por los romanos. Debió ser un municipio importante por los hallazgos de edificios públicos. El nombre proviene del cónsul romano que la fundó Cayo Valerio Flaco.

Características de la ciudad
 

Presentaba un recinto amurallado de 27 hectáreas de superficie.

Disponía de ramales y vías de comunicación con Ercávica y Segóbriga, las otras dos ciudades romanas de Cuenca.

Un sistema de suministro de agua a través de viaductos y perforaciones en roca que se recogía en aljibes y pozos.

El llamado ninfeo, era uno de los lugares más importantes, dedicado a las ninfas, era una fuente monumental a cuyo lado se encontraban adosados talleres y pequeñas tiendas y que contiene el foro con trece tabernas.

Existencia de una basílica para transacciones comerciales y mercado y la existencia de un lugar dedicado al culto el emperador y donde se administraba justicia y se hacían negocios.

La existencia de las casas colgadas a similitud de las existentes en Cuenca capital y más al fondo ya casas horizontales llamadas Casas del Hoyo.

Cerca de la basílica se encuentra la curia que era el lugar donde se reunía el senado romano.

Un foro, que era el lugar principal de la ciudad y donde existían distintos edificios públicos a distintas alturas. Constituía el centro administrativo, político y religioso de la ciudad, creando una terraza artificial en la vaguada.

También se encuentran las conocidas Casa de adobes o Casa de Valentín.

Las casas de la ciudad eran de dos clases: unas rectangulares apoyadas en terrazas y otras casas colgadas con huecos abiertos al acantilado que limitaba la ciudad por uno de sus lados con vigas encastradas en la roca dejando la mitad de la casa en el vacío.

También en la época medieval se encuentra la ermita de Santa Catalina y su necrópolis.

Existía una domus pública y caminos y calles para comunicar los distintos espacios.

Estos trabajos han permitido conocer la organización del área pública, así como el inicio de su construcción y evolución.

Otros datos

Las ruinas están situadas en una alto de una zona caliza a una altura de mil metros y tienen un espectacular paisaje que puede apreciarse desde muchos lugares y especialmente desde el cerro de Santa Catalina.

El yacimiento está declarado Bien de Interés Cultural desde el año 1977 y los trabajos de exploración se iniciaron en 1952 y ya las prospecciones propiamente dichas en 1972. Todo lo descubierto en el yacimiento forma parte del Museo de Cuenca.

Se puede visitar y existen carteles informativos por todo el recorrido.