Fercam Manzanares
Cuadernos Manchegos
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El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, se ha desplazado esta semana a la localidad de Villares de Saz con el fin de comprobar en persona el desarrollo de los trabajos de la tercera actuación de la institución provincial en la Cueva del Estrecho, con la que ya son unos 300.000 euros los destinados a este recurso, primero a través del Plan de Mejora de Infraestructuras Turísticas (Plamit) y después con fondos propios y el Plan de Rehabilitación, Conservación y Protección del Patrimonio de la Provincia.

Prieto, que ha estado acompañado en su visita por el alcalde del municipio, José Luis Valladolid, ha tenido la oportunidad de conocer el estado de esta última intervención por importe de 80.000 euros, cuyo grado de ejecución se eleva ya al 30 por ciento. Una actuación que, en su opinión, viene a culminar el gran esfuerzo realizado en los últimos cinco años por la Diputación y el Ayuntamiento para la apertura y uso turístico de esta impresionante cueva de gran interés espeleológico y con restos de la Edad de Bronce, después de cerca de treinta años sumida en el olvido.

Y es que, a juicio del presidente, esta cueva está llamada a convertirse en todo un revulsivo turístico para Villares del Saz, mediante el aprovechamiento al máximo del potencial que le confiere el hecho de que esté ubicada junto a una importante vía de comunicación, como es la Autovía A-3 (Madrid-Levante); sin olvidar, por supuesto, la total accesibilidad de su gran bóveda, incluso para personas con movilidad reducida, y la excepcional riqueza geológica de la zona de espeleoturismo o turismo de aventura.

De ahí, según Prieto, el especial empeño de ambas instituciones por su apertura al público, ya que se confía en que su especial atractivo e interés turístico se traduzca en una revitalización de la economía local y consecuentemente en una generación de oportunidades de riqueza y empleo que inviten al afianzamiento de la población en el territorio.

Actuaciones

La actual intervención en la Cueva del Estrecho consiste en la ampliación de la pasarela metálica existente en la gran bóveda, la construcción de una habitación con el equipamiento necesario para la visita de la zona de espeleoaventura, la adecuación de esta zona y la construcción de una visera exterior de protección en la entrada a la cueva como medida de protección a posibles desprendimientos; elemento este último que está pendiente de la autorización pertinente del Ministerio de Fomento.

Obras que se suman a las otras dos fases acometidas hasta ahora: la primera, por importe de unos 100.000 euros y centrada en el acondicionamiento de la entrada a la cueva, su protección con un cerramiento metálico, la construcción de una rampa de acceso y la consolidación de aquellas partes de la cavidad más inestables debido a las voladuras realizadas en la zona por la construcción de la Autovía de Levante, y la segunda, con una inversión de 120.000 euros, y destinada a la colocación de la iluminación escénica de la gran bóveda y la instalación de una pasarela de acero galvanizado tipo Tramex en su interior con el fin de que los visitantes puedan acceder, incluso, con silla de ruedas y tengan una visión cenital de la gran cavidad de esta cueva.

En definitiva, tres intervenciones que, una vez ejecutadas en su totalidad, permitirán el uso turístico de esta impresionante cueva, que, según Prieto, vendrá a enriquecer la gran oferta de turismo subterráneo de la provincia de Cuenca y en la que la Diputación ha tenido mucho que ver con sus actuaciones, por ejemplo, en las minas de lapis specularis de Torrejoncillo del Rey, Saceda del Río y Torralba o el Centro de Interpretación de la mina de La Condenada en Osa de la Vega.