Cuadernos Manchegos
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El Diario Oficial de Castilla-La Mancha ha publicado, en su edición de hoy, la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional a la Cabalgata de Reyes de Alarilla, en la provincia de Guadalajara. La peculiaridad de esta celebración es que Sus Majestades de Oriente llegan en ala delta y sus correspondientes pajes en parapente, iluminando el cielo con luces y bengalas. Los vecinos de la localidad dan la bienvenida a los Reyes desfilando por la ladera de ‘La Muela’ portando antorchas e indicando el camino de aterrizaje.
 
Alarilla, un municipio de 122 habitantes, consigue congregar en las vísperas de la llegada de los Reyes magos a cerca de 3.000 viajeros y curiosos que se acercan a la localidad para disfrutar de la Cabalgata de Reyes más famosa y curiosa de Castilla-La Mancha y probablemente de todo el país. 
 
Desde hace 29 años, la Asociación Deportivo-Cultural de Alarilla, y el pueblo en su conjunto, organizan esta fiesta. Previamente al día de la cabalgata decenas de voluntarios, así como profesionales de las escuelas de vuelo participantes, realizan los ensayos previos de los voladores en ala delta y parapente, y visten con luces led los parapentes. Del mismo modo, se preparan los focos que alumbrarán la llegada de los monarcas y se colocan varias estacas de madera que, en la noche de la cabalgata, son encendidas conformando la palabra ‘Paz’ en la ladera de la Muela. En paralelo los voluntarios de pueblo preparan y confeccionan estandartes, maderas y doseles para adornar el pueblo.
 
Se trata de un trabajo gratuito basado en el compromiso de los vecinos y colaboradores por el cuidado de una celebración tan tradicional.
 
El día de la Cabalgata, el 5 de enero a partir de las 18.30 horas, una vez aterrizan los Reyes Magos, y sus ayudantes en ‘La Muela’, descienden por el camino iluminado con antorchas y fuegos artificiales hasta el pueblo.
 
Ya en el municipio, los Reyes y sus pajes, guiados por pastores recorren los diferentes enclaves de la localidad repartiendo aperitivos, comida y bebida hasta llegar al Nacimiento viviente, que queda instalado en la Plaza Mayor. Allí se hace la tradicional ofrenda de oro, incienso y mirra al Niño Jesús. Los vecinos y vecinas del pueblo ofrecen por su parte exhibiciones en vivo de oficios artesanos, puestos de productos artesanos, se reparten castañas asadas y chocolate caliente acompañado de bizcochos, caldo caliente y migas castellanas.
 
Desde el Belén se dirigen al Centro Social donde hacen entrega de los regalos a los más pequeños de la localidad.
 
Se trata de una fiesta de mucho arraigo en la localidad, ya que de una forma u otra todos los habitantes del pueblo participan en ella.