Cuadernos Manchegos
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El Área Integrada de Talavera, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha logrado agilizar la atención a sus pacientes con patología osteomuscular gracias a la implantación de un protocolo de derivación entre Atención Primaria y los servicios del Hospital General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina que abordan estas dolencias (Rehabilitación, Reumatología y Traumatología).
 
La puesta en marcha de este proyecto, que se ha presentado en el Consejo de Gestión de Atención Primaria del Área celebrado recientemente, responde a la necesidad de hacer frente a una serie de situaciones que se venían detectando que afectaban, en primer lugar, a los pacientes, y en segundo lugar, al propio funcionamiento del sistema, ya que dificultaban la labor de los profesionales tanto de Atención Primaria como del Hospital.
 
Así, un análisis previo con los profesionales de ambos ámbitos asistenciales reveló que, al no contar con criterios protocolizados homogéneos de derivación de la patología ostemuscular que marcaran una referencia clara de la especialidad a la que se debía derivar, esta se producía a varios de los servicios implicados en el abordaje de estas patologías, lo que generaba además la posibilidad de que la especialidad de destino no fuera la más idónea.
 
Además, esta situación ocasionaba un circuito de derivaciones entre las tres especialidades hospitalarias, con el consiguiente trastorno para el paciente, y de nuevo un período de espera para este.
 
Todo esto se traducía en el incremento del tiempo de espera y del total de pacientes en las listas de espera, con el consiguiente deterioro de la eficiencia del sistema sanitario, lo que redundaba, en definitiva, en una peor respuesta a la demanda asistencial, aun contando con los recursos humanos y técnicos necesarios para hacer frente a ella.
 
Optimizar recursos para mejorar
 
Tras el pilotaje de algo más de un año desde su implantación y con los datos recogidos en el periodo 2016-2017, se observa cómo se ha logrado reducir tanto el número de derivaciones desde Atención Primaria a Atención Hospitalaria (un 7,3 por ciento menos) como entre las propias especialidades hospitalarias (un 2,75 por ciento menos).
 
Al establecer protocolos específicos para Atención Primaria, la derivación de los pacientes a la especialidad más idónea para abordar cada caso también ha mejorado sensiblemente. Así, se observa cómo se ha incrementado el número de pacientes derivados desde Atención Primaria a Rehabilitación un 45 por ciento, mientras que la derivación a Reumatología y Traumatología ha descendido un 8,79 y un 23 por ciento, respectivamente.
 
Por su parte, en el caso de la derivación entre especialidades ha mejorado también de forma importante, ya que ha caído un 7,35 por ciento hacia Rehabilitación y un 5,53 por ciento hacia Reumatología, creciendo un 4,71 por ciento hacia Traumatología.
 
Además, ha crecido el volumen de pacientes que son atendidos por Rehabilitación, pero ha descendido el total de usuarios atendidos por Reumatología y Traumatología por este tipo de patologías ostemusculares, ajustando mejor la atención recibida por el paciente a sus necesidades asistenciales.
 
Estos datos reflejan una mejora de los circuitos de derivación, reduciendo la rotación de los pacientes entre las tres especialidades de la Atención Hospitalaria, pero también generando menos distorsiones a los pacientes. Además, se constata una mejor respuesta a la demanda asistencial tanto en Atención Primaria como en el Hospital, y un descenso de las listas de espera y del tiempo medio de espera en conjunto.
 
En este sentido, cabe destacar que a cierre de 2016 había 1.185 pacientes de patología osteomuscular (315 de Rehabilitación, 528 de Reumatología y 342 de Traumatología), con una demora media de 33,3 días, frente a los 799 a cierre de 2017 (366 de Rehabilitación, 258 de Reumatología y 175 de Traumatología), con una demora media de 29,9 días.
 
Además, se ha comprobado que este efecto sigue mejorando en los cinco primeros meses de este año 2018, tal y como ha quedado de manifiesto en una sesión de trabajo conjunta con los coordinadores de las distintas Zonas Básicas de Salud, en el Consejo de Gestión, y los responsables de los servicios de Rehabilitación, Reumatología y Traumatología.
 
De esta forma, se avanza en el compromiso de ofrecer una asistencia sanitaria integrada e integral, mejorando la coordinación de los profesionales que tratan estas patologías.