Cuadernos Manchegos
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El proyecto ha sido llevado a cabo en su fase inicial por profesores del Departamento de Biología del Eladio Cabañero y han participado más de 200 alumnos en los años en que se ha llevado a cabo el proyectoMelanogaster Catch the fly! de reconocimiento y estudio de la conocida y denominada mosca de la fruta, técnicamente Drosophila melanogaster.

Se trata de un proyecto que forma parte de La primera red europea de ciencia ciudadana en genómica de la adaptación dirigido por el equipo del Laboratorio de Genómica Funcional y Evolutiva del Instituto de Biología Evolutiva (grupo de investigadores del CSIC-UPF liderado por la  Dra. Josefa González) y “La Ciència Al Teu Món”, con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Consejo Europeo de Investigaciones (ERC)

En un acto celebrado en el Salón de Actos del IVICAM y en presencia de la Directora General de Agricultura y Ganadería de la Consejería de Agricultura, Cruz Ponce Isla; alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jiménez; Director del Instituto Eladio Cabañero, Pablo González, Director del IVICAM, Esteban García Romero, y los representantes del CSIC: la investigadora Josefa González e Inmaculada Yruela, se ha pasado a explicar el proceso de esta investigación, así como los resultados finales.

El jefe de Estudios del Instituto Eladio Cabañero, inició la presentación dando las gracias a la presencia de las autoridades, profesores, alumnos y presentes, aludiendo a que la presentación del acto coincidiera con las reivindicaciones de la mujer, de las que quiso decir que el 57 por ciento de las mujeres renuncian a su trabajo por ser incompatibles.

En relación al proyecto científico de investigación, explicó que el realizado en Tomelloso se encuentra englobado en un proyecto europeo (DrosEU) que trata de averiguar los mecanismos de adaptación de diferentes especies  de moscas -de entre las 120.000 que existen en el mundo- a las distintas condiciones ambientales y sus modificaciones.

Pablo González, director del Instituto, agradeció especialmente al profesorado por el trabajo realizado y a los alumnos por la colaboración y esfuerzo aportado en la captura de moscas a cuarenta grados en pleno verano, y por el tiempo dedicado a deshoras en la clasificación de moscas y remarcó que esta investigación ha servido además como conseguir inculcar una especial apreciación de los alumnos por la ciencia de modo real.

Inmaculada Jiménez, como alcaldesa, agradeció al Instituto y a Pablo González por haber tenido la iniciativa de participar en este proyecto, lo que demuestra que Tomelloso y sus gentes son capaces de llevar adelante cualquier propósito que se empeñen por tercos y tozudos y finalizó indicando que “la sociedad moderna no puede avanzar sin investigar”.

Cruz Ponce, Directora General en la Consejería de Agricultura, recordó en sus tiempos de estudiante de Ingeniería Agronómica que, curiosamente, también estuvo trabajando en el laboratorio de la Escuela de Ingenieros Agrónomos, precisamente esta mosca, como la más representativa. Agradeció la labor desarrollada por todos los que han conseguido llevar adelante este proyecto y a los profesores y alumnos por su valentía y que este proceso de investigación llevado a cabo puede permitir determinar una agricultura menos agresiva, como la lucha integrada contra plagas, con sistemas que permiten la menor utilización de productos fitosanitarios tan contaminantes y tóxicos para el medio ambiente y, entrando en el tema de las mujeres, indicó que la mayoría de las personas dedicadas a la investigación son mujeres, animando a colaborar con estos proyectos de investigación que además son educativos.

El proyecto técnico fue detalladamente explicado por la Investigadora Josefa González del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona. Introdujo el proceso indicando que en este proyecto de adaptación al medio ambiente se había elegido precisamente a la mosca de la fruta porque originariamente este insecto procedía de África y se extendió por todo el mundo con gran fluidez, lo que demuestra su capacidad de adaptación a distintos climas y ambientes, razón por la que se quería conocer sus formaciones genéticas para comprobar esta facilidad de adaptación.

Actualmente se encuentran en este trabajo nueve investigadores. Un primer grupo que son los que se dedican informáticamente a determinar los genomas de las moscas y un segundo a las experiencias que lo demuestran. En el proyecto era necesario elegir  zonas de España con clima árido (España es el único país europeo con este tipo de clima) y gracias a los contactos mantenidos con Tomelloso una de ellas fue este pueblo.

El planteamiento trataba de conseguir muestras suficientes de Drosophila, para ello, se contó con la colaboración de los profesores y alumnos del IES Eladio Cabañero. En un principio se planteó en tres fases: Una primera fase de enseñanza del tema a los que iban a participar; una segunda fase de muestreo y obtención de moscas y una tercera de clasificación in situ. A continuación las muestras eran enviadas a Barcelona y dado que el proyecto es comunitario finalmente todos los datos y muestras obtenidas eran mandadas a un único investigador, al objeto de evitar multicidad de resultados, estando ubicada en Amsterdam en la Unidad de Virología.

El proyecto se reunificó en el 2013 donde un grupo de investigadores crearon una red de investigación de moscas, estando colaborando 69 laboratorios y 24 registros europeos.

 A pleno campo se inició la captura de insectos enlazados por Eugenio Ruiz que tomó contacto con el Instituto que decidió colaborar en las tres primeras fases del proyecto.

Definió el proyecto como exitoso, no solamente por los resultados, sino también por el grado de implicación e interés demostrado por los profesores y alumnos, que han visitado las instalaciones del Laboratorio de Genómica Funcional y Evolutiva de La Dra. González en Barcelona: Los profesores participaron en el curso “Teach and fly” sobre actualización de conocimientos en genómica y secuenciación de última generación, animando a otros profesores de diferentes localidades a involucrarse en el proyecto.  Dos alumnas representaron al IES Eladio Cabañero, como Embajadoras de Ciencia ciudadana,  en la jornada de puertas abiertas del Parque de Investigación Biomédica (PRBB) que se realizó en octubre, y reunió a más de 3.000 personas, explicando su experiencia en el Proyecto “Melanogaster Cacth the fly”

Los resultados ya se encuentran dispuestos y como especial interés y concretamente para Tomelloso es el descubrimiento en el genoma de la mosca de la fruta de un virus exclusivo solamente encontrado en las moscas de los campos de nuestra localidad que, por ser único, ha sido denominado científicamente como “Virus de Tomelloso”, referido a la Drosophila melanogaster.

En las sucesivas actuaciones ya se están intentando ampliar el número de Institutos que pueden seguir el mismo proceso, estando en principio seis de otras localidades españolas y dada la vocación europeísta de este proyecto se piensa extender este programa a otros países europeos.

A continuación intervinieron profesoras y alumnas que han participado directamente en el proyecto, indicaron que nunca pudieron pensar que, como fruto de su investigación, se llegaría a un hallazgo tan importante como es el descubrimiento del “Virus Tomelloso”. Comentaron su colaboración en el proyecto a lo largo de estos tres cursos y homenajearon  a los Investigadores que invierten su tiempo para hacer que la vida de los demás sea mejor.

Se proyectó un video animado de fácil entendimiento donde se explicaba todo el proceso, confeccionado por José Joaquín Luján, Jefe de Estudios Adjunto del IES Eladio Cabañero.

Para finalizar el acto, se representó una performance interactiva, mezcándose ciencia, música, danza, luz y tecnología bajo el nombre de  “Molecular Plasticity”, coordinado por Roberto Torres, Director Creativo de la plataforma de divulgación científica La Ciencia Al Teu Món (LCATM) en colaboración con la Dra. Immaculada Yruela, investigadora del Grupo de Biología Computacional y Estructural de la Estación Experimental de Aula Dei sobre cómo ser “diferente” no es necesariamente una desventaja, motivo de exclusión o mucho menos discriminación.