Verum, Hazlo de verdad
Cuadernos Manchegos
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Como todos los años ya estamos iniciando los trabajos de vendimia. Todos los agricultores están preparando los distintos medios humanos y materiales para organizar le recolección de la uva. De igual forma, tanto los elaboradores como cooperativas ponen en marcha toda la maquinaria necesaria para la obtención de los primeros mostos.

Todo ello lleva consigo un movimiento que, aunque habitual en cualquier localidad de tradición vitícola porque se produce todas las campañas, no deja de asombrar la dinámica, el movimiento, y el continuo quehacer de los agricultores esmerándose en preparar todo lo necesario para realizar una vendimia en condiciones, lo que, evidentemente produce un movimiento desorbitado en la población por el continuo trajineo de personas, tractores, vendimiadoras, generando una actividad de gran trascendencia y dinamismo en todas y cada una de las localidades.

Este año no va a ser para menos. En un principio hemos de considerar que la evolución del cultivo para la viña ha sido favorable. Temperaturas suaves antes del verano, lluvias adecuadas en momentos críticos y una buena floración, permite suponer que la calidad de la producción vitícola que se espera sea superior a otras campañas.

La vendimia se anticipará algo, no solamente por la recolección de las variedades tempranas, sino también porque el tiempo ha acompañado favorablemente, pues las altas temperaturas de los últimos días han permitido una evolución más rápida de la maduración de los racimos.

Podemos aventurar sin miedo a poder equivocarnos que la vendimia en esta campaña va a ser muy positiva, porque el tiempo acompaña, la maduración de las uvas ha sido muy correcta y hemos podido comprobar que la uniformidad de los racimos ha sido muy generalizada y que el tamaño de las uvas también ha coincidido con una regularidad en su tamaño.

Por otro lado, el año agrícola ha estado muy conformista con la climatología: lluvias oportunas, temperaturas diurnas altas, pero adecuadas y quizá lo único que ha podido producir la necesidad de tomar las precauciones oportunas han sido las temperaturas nocturnas que han obligado a un especial cuidado con los riegos.

En cuanto a accidentes u eventualidades de otro tipo hemos de reseñar la ausencia de heladas en periodos críticos, especialmente la floración; no hemos tenido problemas de pedrisco hasta el momento, ni de lluvias intensas en el período del mes de agosto, por ausencia de tormentas , lo que ha permitido la ausencia y no aparición de focos de las enfermedades conocidas como mildiu o podredumbre y únicamente hemos de reseñar los ataques de oidio (cenicilla) que se han hecho notar por tratarse de una enfermedad endémica y que el agricultor siempre tiene en cuenta a la hora de programar sus tratamientos. También podemos añadir que no han existido grandes focos de ataques de araña amarilla (como suele ocurrir en otras campañas), porque las temperaturas han hecho disminuir la proliferación de estos ácaros, que otros años suelen producir graves ataques a la viña.

El proceso de envero, engorde y maduración ha evolucionado favorablemente lo que permite pensar en una buena graduación alcohólica sin desajustes en su evolución.

En definitiva, podemos ratificar que esta campaña de vendimia se presenta con excelentes condiciones y veremos una cosecha de calidad y sana, a lo deberíamos añadir que las producciones esperadas y estimadas por productores, cooperativas y asociaciones  evalúan un incremento de cosecha en Castilla-La Mancha de un veinte por ciento por encima de la campaña pasada, lo que unido a la excelente calidad antes prevista permite ser optimista en cuanto a las características de calidad de nuestra producción estrella: la uva.