Cuadernos Manchegos
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Desde la creación del equipo PEGASO de la Guardia Civil de Albacete y su implantación operativa en marzo de este año, los agentes que componen este equipo han realizado diferentes servicios en toda la provincia de Albacete.

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Actuaciones

Entre las diferentes misiones encomendadas al equipo PEGASO, como son el control de aeródromos o la supervisión de helipuertos, durante el pasado mes de abril se insistió en el control y detección de drones que pudieran encontrarse en el CTR (Control del Tráfico Aéreo) del espacio aéreo de Albacete o su utilización en espacios aéreos como pueden ser en el interior de núcleos urbanos de distintas localidades de esta provincia, investigando de esta forma posibles delitos o infracciones cometidas por los usuarios de estas aeronaves.

Fruto de estas actuaciones, los agentes del equipo PEGASO tuvieron conocimiento de la difusión de vuelos realizados con un dron en distintas poblaciones de la provincia albaceteña y que posteriormente fueron difundidos a través de varias redes sociales.

Una vez analizados estos vuelos, por los especialistas del Cuerpo, se pudo comprobar como el autor de los mismos había captado imágenes y vídeos aéreos con la intención de promocionarse como creador digital con el fin de poder ser contratado para prestar este tipo de servicios.

Reciclar más. Mejor. Siempre

Identificación y localización del piloto

Una vez identificado el operador y la aeronave utilizada, se comprobó cómo esta persona no se encontraba en posesión de los diferentes permisos y autorizaciones necesarias para poder realizar este tipo de operaciones, incumpliendo la normativa de seguridad aérea y seguridad ciudadana en el vuelo de UAS (aeronaves sin tripulación pilotadas por control remoto).

El equipo PEGASO del Cuerpo ha puesto en conocimiento de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea las infracciones cometidas por esta persona.

Requisitos de la normativa

A partir de la entrada en vigor, a principios de 2021, del nuevo Reglamento Europeo de ejecución 947/2019, relativo a las normas y los procedimientos aplicables a la utilización de aeronaves no tripuladas, este tipo de aeronaves pasan a denominarse UAS (sistema de aeronaves no tripuladas).

Según esta norma, para volar un dron y cuando su peso sea superior a 250 gramos, o que independientemente del peso posea algún medio de captación de la intimidad de las personas (cámara), es necesario registrarse como operador a través de la página web que AESA tiene destinada para los pilotos.

Además es necesario obtener los correspondientes certificados de piloto en relación a la categoría abierta A1 y A3, para lo que se debe de superar un examen a través de la plataforma online que AESA tiene establecida para ello y sin ningún coste económico para los usuarios.

Infracciones más comunes

Desde la entrada en vigor de la nueva normativa la Guardia Civil ha observado que las infracciones cometidas por los operadores de drones, más comunes, son las siguientes:

  • No disponer del necesario estudio aeronáutico de seguridad aérea, el cual, debe ser supervisado y aprobado por AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) para poder llevar a cabo operaciones en el interior de núcleos urbanos.

  • Captar imágenes y vídeos sin el consentimiento explícito de los viandantes por donde esta aeronave sobrevolaba, con el consiguiente riesgo para estos.

  • Carecer de los certificados correspondientes de acreditación de piloto de drones.

  • Realizar vuelos nocturnos sin la autorización pertinente o en zonas no permitidas.

  • Carecer de seguro que cubra daños a terceros.

 

Condiciones de vuelo

 

Una vez obtenidos los correspondientes certificados, cuando vayamos a realizar el vuelo, debemos cumplir con las siguientes premisas:

 

  • Siempre hay que tener el dron a la vista.

  • No se puede volar a más de 120 metros de altura.

  • Sólo se permite el vuelo en horas diurnas, en condiciones meteorológicas óptimas (sin niebla, sin lluvia y sin viento) y en zonas adecuadas para ello.

  • Como mínimo a 8 kilómetros de distancia de aeropuertos o aeródromos.

  • En todos los casos hay que volar con seguridad, sin olvidar, que cada piloto es responsable de los daños que pueda causar su aeronave.