Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Es evidente que para los productos que consumimos, transformados o sin proceso de transformación, se hace necesario que lleguen al consumidor en las mejores condiciones posibles, ya no solo de calidad, sino de sanidad como producto acabado. Se está insistiendo mucho, y con razón, que la agricultura, o mejor dicho los agricultores, son los responsables de la contaminación de tierras, acuíferos, del medio ambiente y de los alimentos que producen, ya que se utilizan abusivamente productos químicos de síntesis que son los que realmente producen estos defectos en la calidad obtenida, lo cual es un error vulgar y con poco contenido realista.

Día de la Constitución 2021

No vamos a entrar en que no es definitivamente el único factor que influye en la calidad sanitaria de los productos que salen directamente de la producción agrícola o ganadera, porque es evidente que en el proceso posterior de almacenamiento, manipulación,  transformación, envasado y, en general, los procesos posteriores a la salida de los productos de las fincas de los agricultores, también se pueden encontrar irregularidades que afecten seriamente a la contaminación y a la pérdida de calidad, aunque no siempre, ni en todos los casos.

Sin alargarnos más, y en concreto en lo que afecta a la viticultura, como producción de uvas, hemos de considerar dos aspectos: la producción de uvas para consumo directo y la producción uvas para la elaboración de vinos, mostos y alcoholes. En nuestra Castilla- La Mancha lógicamente hablaremos de variedades para producción de vinos.

La no utilización de ciertos productos químicos, especialmente los de síntesis, no deben utilizarse dentro de la producción ecológica y, sin embargo, existen distintos problemas para poder llevar a  cabo una producción equilibrada de cosecha, debido a que la vid, como planta vegetativa que es, está expuesta a distintas plagas y enfermedades como todo cultivo, por lo que es necesario emplear distintos sistemas para poder controlarlos sin la necesidad de utilizar pesticidas que perjudiquen el medio ambiente, ni contaminen nuestros recursos.

Es por ello por lo que la agricultura ecológica, orgánica y/o biológica ha llevado consigo una nueva estrategia en el  sistema de cultivo de los viñedos y , paralelamente a este nuevo sistema de producción, se están introduciendo otros nuevos basados fundamentalmente en sistemas biológicos.

Reciclar más. Mejor. Siempre

En el caso del viñedo, uno de ellos consiste en la siembra de cultivos en las interlíneas de las cepas,  al objeto de evitar la mineralización de la tierra por exceso de labor, así como permitir la siega y formar una capa en el suelo que mantenga la humedad. Otra práctica consiste en plantar especies vegetales receptivas de plagas y enfermedades y se utilizan como cebos,  o también por ser  más sensibles al ataque de determinados parásitos y detectan el peligro de aparición de algunas plagas o enfermedades.

Viticultura Ecológica

No menos importante es la actuación en aplicaciones biológicas mediante la implantación de determinados parásitos o depredadores tanto de insectos como de hongos.

Viticultura Ecológica

Una correcta fertilización utilizando abonos o fertilizantes orgánicos, así como enraizantes y otros productos que favorecen el intercambio de sustancias en el sistema radicular son también utilizados bajo el concepto de viticultura ecológica.

El sistema de cultivo mixto, lo que se llama la “producción integral” supone la utilización mixta de ambas actuaciones con criterios lógicamente ecológicos.

Sin embargo hemos de deducir que, a pesar que se está avanzando bastante en estos nuevos procedimientos de cultivo de la vid, la agricultura ecológica no es la panacea, ni puede considerarse pura, ya que existen distintas tendencias y críticas a este tipo de viticultura, por lo que pensar que con la actuación que hemos dado en definir como ecológica están solucionados todos los problemas es un error que no debemos cometer.