Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Como todos  sabemos las tinajas de barro no se construían en Tomelloso, sino que venían ya elaboradas de otras localidades donde la arcilla era un elemento fundamental para su construcción. Aunque también vinieron de otras localidades, la mayoría de ellas provenían de la vecina localidad albaceteña de Villarrobledo, donde existían en pleno apogeo varias fábricas de tinajas de barro de gran prestigio y calidad.

Las primeras cuevas en Tomelloso  eran de pequeña capacidad y de tinajas de barro que eran exclusivas hasta que en 1920 se comenzaron a construir tinajas de cemento y que tuvieron su máximo apogeo  a partir del año 1925.

Cuevas Cemento TomellosoLógicamente la construcción de estas tinajas de mayor capacidad  y mayor altura hizo que las nuevas cuevas se construyeran con una mayor altura desde la costra al suelo y para las cuevas que ya estaban construidas y que hubieran decidido cambiarlas o ampliar las existentes con las de cemento, tuvieron que volver a picar para rebajar el suelo de la cueva los centímetros necesarios para dar cabida a estas tinajas.

Desde luego el precio del coste de la construcción en el interior de las cuevas de estos nuevos depósitos, incrementó el precio de coste. Así, si comparamos que una tinaja de barro en los años 1900 de 200 arrobas costaba unas 30 pesetas y de 350 el coste era de 52,50 pesetas y en 1945 el precio para una tinaja de 200 arrobas era de 0,45 céntimos por arroba, los precios de las de cemento fueron modificándose paulatinamente a medida proporcional a como se incrementaron la construcción de las mismas.

En primer lugar su capacidad era mayor, pues las tinajas de barro no llegaron a poder almacenar más de 350 arrobas, que no eran tampoco las más habituales, mientras que al principio de los años 25  las de cemento se construían desde las 400 arrobas hasta incluso las 800-1.000 arrobas.

Los primeros precios  de las tinajas de cemento  se establecían por arroba y oscilaban en precios entre las 2-3 pesetas por arroba y ya a partir del boom de los años 30, fueron oscilando en precios entre las 7 a 8 pesetas por arroba, teniendo en cuenta que, por ejemplo, en el año 1933 el jornal era de 7-9 pesetas por día, unas 45-50 pesetas semana.

Cuevas Cemento Contrato Tomelloso

 Se realizaban contrato por ambas partes y se acordaba el precio por arroba y, de acuerdo con el modelo que les presentamos del año 1933,  el contratista garantizaba tres años del buen estado de las tinajas, aunque dejaba claro que la posible construcción de poyos sería por cuenta del propietario y también la condición de que las arenas necesarias para la construcción fueran por parte también del propietario y en el caso del documento que aportamos se entregaba un anticipo del 70 por ciento del valor acordado.

Naturalmente no todos los contratos eran siempre como el presentado, pues, como cualquier obra, las variaciones podían ser distintas por el lógico común acuerdo de ambas partes que podrían tener diferentes modalidades, por lo que me agradaría poder disponer de algún contrato más.