Cuadernos Manchegos
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Dentro la programación de la Feria del Libro de Puertollano (FELIP’21), el Museo Cristina García Rodero, acogió el recital ‘Palabras en silencio’, organizado por el Grupo Oretania y coordinado por el poeta solanero Luis Díaz-Cacho. Antes del inicio del recital, Teresa Sánchez Laguna y Luis Díaz-Cacho, tuvieron un encuentro con sus lectores en la caseta de La Tienda de los libros / Ediciones C&G, situadas en el Paseo de San Gregorio.

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El acto contó con la presencia del alcalde de Puertollano, Adolfo Muñiz, el coordinador de los encuentros Oretania de poetas, Luis Díaz-Cacho, el editor Julio Criado y la participación de Antonia Piqueras, Charo Bernal, Elisabeth Porrero, Eloísa Pardo, Eusebio Loro, Juan José Guardia, Teresa Sánchez y la mujer e hija de Manuel Muñoz Moreno que recitaron poemas del desaparecido poeta rabanero que, junto al acompañamiento musical del dúo ‘Tacones Rojos Sonoros’ compuesto por Javier Márquez y Pepa, pusieron la nota emocional al evento.

El alcalde dio la bienvenida, a todos los presentes, a un acto que se iniciaba con una canción compuesta por Javier Márquez, de unos versos de Manuel Muñoz y que fue magistralmente interpretada por Pepa. En su intervención, Adolfo Muñiz, aseguró que “la música y la poesía siempre han ido de la mano, son movimientos hacia adelante y ambas reconfortan a las personas y nos hacen vivir la vida de una forma muy especial”. También dijo encontrarse ligado a los encuentros Oretania de poetas, desde hacía muchos años, pues al ser una persona que procede del “mundo de la cultura, del mundo de la música”, ha participado en ellos con música.

El editor Julio Criado, agradeció al primer edil su presencia en el acto, a los poetas su participación, felicitó al dúo ‘Tacones rojos’ por su sensibilidad y buen hacer y tuvo palabras de recuerdo para el poeta Manuel Muñoz Moreno, amigo personal suyo, “no podíamos venir con este libro a Puertollano, a su casa durante muchos años, sin que participarse Manolo”, agradeciendo a su mujer Bego y a su hija Ana, que hubiesen puesto voz a sus poemas.

Por su parte el coordinador del evento, Luis Díaz-Cacho, dijo que “teníamos muchas ganas de escribir sobre este tema. Lo llevamos madurando desde hace años. Pero es un tema complicado, que nos hiere en las entrañas, que nos lacera el alma, que nos hace siempre daño. Y, a veces, nos puede hacer violentos sin quererlo. Jamás podemos entender la violencia entre las manos mientras exista la palabra, la posibilidad de hablar y de comunicarnos”.

Reciclar más. Mejor. Siempre

Díaz-Cacho aseguró que “no podemos aguantar ni una muerte más. Ni una más. Las mujeres del mundo se han rebelado. Y muchos hombres con ellas. Un nuevo tiempo se está abriendo para estigmatizar, señalar, acosar, apartar, encerrar a los maltratadores”.

Para el poeta solanero “la violencia de género es una realidad. Una triste realidad que asesina mujeres (últimamente también niñas y niños) y destroza familias”.

El coordinador rememoró que hacía “trece años nos propusimos poner en valor la palabra. La palabra como espacio de encuentro y de las relaciones de los unos con los otros”, añadiendo que, “en esta undécima edición del Encuentro Oretania de Poetas, la palabra cobra el sentido más puro. Veintitrés poetas unimos nuestros versos para hablar de feminismo, de igualdad; para posicionarnos juntas contra la violencia de género.  Poetas, mujeres y hombres, que creemos en un espacio compartido, en la igualdad de todas las personas y en el amor sincero de los unos con los otros”.

Al poeta le hiere la violencia entre las personas, la verbal y la física. Y mucho más aquella violencia que se justifica en el amor. En el amor jamás puede caber la violencia, si de verdad es amor sincero, ansías en el encuentro, necesidad de tenernos juntas.

‘Palabras en silencio’ no es sólo un poemario de lucha contra la violencia de género. Los poetas van más allá, se Involucran, se comprometen, se implican y se rebelan contra las desigualdades existentes en este mundo dual entre los hombres y las mujeres. Desigualdades por el género ante los comportamientos en la vida: laborales, sociales, económicos, etc.

Las voces de muchas mujeres del mundo se han elevado al viento con toda su fuerza. Ya no cabe el retroceso. Basta ya de aguantar desigualdades. Las voces de muchos hombres del mundo se han unido a este movimiento imparable. Porque todos ellos creen en la igualdad y se suman al feminismo, porque entienden que el género no puede disociar, dividir, diseccionar a la sociedad.

Luis Díaz-Cacho finalizó su intervención asegurando que “la esperanza también está presente en la composición, por supuesto. Si no tuviésemos esperanza de cambiar las cosas no cabría la lucha. Este es un poemario que no va a dejar a nadie indiferente”.