Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En esta ocasión he sido yo el que ha solicitado la entrevista con el encargado, responsable o gerente, como queramos llamarlo, del coronavirus y la verdad es que ha tardado un tiempo en darme la contestación y sinceramente es que no me extraña, porque con los datos que disponemos y la eficacia que están proporcionando las campañas de vacunación es muy posible que no sepa encontrar contestación alguna a las preguntas que se imagina voy a hacerle y que esté buscando alguna contestación adecuada a la ya casi definitiva victoria de los humanos, como él nos llama.

Pero sinceramente la impresión que me dio al entrar en su despacho no me pareció que estuviera muy preocupado por la situación, pues me saludó muy cordialmente con un continuo parpadeo de sus luminarias, que parecían un baile de estrellas, pero, por otra parte, pensé que seguramente sería una estrategia de disimulo para evitar que me sintiera más orgulloso de lo normal.

Antes de comenzar estuve pensando  por dónde empezar, pero como comprobé que no parecía que el coronavirus quisiera iniciar la conversación, me decidí a ser yo quien empezara el tema.

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- Creo que podrá comprobar que los humanos estamos de enhorabuena, porque hemos conseguido dominar a gran parte de su población y, la que aún se resiste, lo hace con pequeño ímpetu y muy decaídos en sus ataques y, es por eso, por lo que he decidido hablar con usted para decirle que seguiremos luchando para evitar que sus huestes dominen a los humanos.

- No piense con tanto convencimiento, porque nuestras huestes, como ustedes nos llaman, no están desgatadas ni mucho menos, están actualmente tomando un pequeño descanso en previsión de ocasiones que se nos van a presentar en breve y nos encontramos tomando fuerzas e iniciando una reproducción masiva en ciertos órganos de algunos humanos  que creen en nosotros, o mejor dicho, que creen que son más fuertes que nuestros gérmenes nocivos y aprovecho para decirles que ese proceso se producirá en breve.  En cuanto sus  gentes regresen a la teórica normalidad que esperan volver a llevar, una vez que hayan regresado todos a sus verdaderas costumbres, pues ahí será la nuestra, porque, por si fuera poco, los múltiples desplazamientos a distintas zonas, lugares y países, vuelven efectivamente a sus lugares, pero no se dan cuenta que traen un grado de contaminación de distinta materia a la que estaban acostumbrados y eso va a facilitar la dispersión de nuestros coronavirus que se encuentran también habituados a los otros gérmenes que nos quieran liquidar.

- No esperaba que los coronavirus tuvieran la facultad de tergiversar la realidad y provocar esperanzas a sus emisarios, cuando sabe sobradamente  que estamos controlando la situación y no puede negarlo, porque, según nuestras estadísticas, estamos en valores muy pequeños y que además siguen disminuyendo, lo que nos indica que la proliferación de sus gérmenes no está dando los resultados  que a ustedes le hubieran gustado.

- No sé de dónde sacan ustedes sus números,  ni cómo los hacen, pero nosotros controlamos intensidad y no gérmenes y el estado de salud de ellos es bastante aceptable y diría que incluso superior a la viveza que existía al principio de nuestro ataque…

- No, no, no-sin dejarle continuar-, lo que está mencionando no tiene  ninguna base sólida parta poder demostrarlo, porque nosotros lo comprobamos por la incidencia mayor o menor de los enfermos y, aunque piensen que sus coronavirus persisten en nuestros cuerpos, se encuentran totalmente inermes y sin poder de infección suficiente para controlar a la población…

- No parece que mis palabras le hagan rectificar de su postura- sin dejarme terminar también- pero como siempre vamos a esperar un tiempo prudencial hasta que toda la población se encuentre en sus lugares definitivos y asentados cada uno en su casa y en sus actividades y comprobará que cuántos más permisos concedan más peligro tendrán para volver a llegar a una infección masiva de humanos que recorrerán diversos países y la sorpresa que le vamos a dar  esta vez será definitiva, no como ahora.

La sorpresa se la va a llevar usted que terminará dándome la razón, si aún sigue usted de responsable en Tomelloso del ataque de coronavirus, porque la emigración de sus células patógenas no ha tenido ningún éxito.

- Pues ya veremos.

- Efectivamente, ya veremos, hasta la próxima, un saludo.