Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En estos momentos cuando la Empresa Mercadona ha derribado sus instalaciones para realizar las mejoras pertinentes que permitan una mejora en la distribución y accesibilidad a su instalaciones, no hemos tenido más remedio que recordar el estupendo y maravilloso “Cine Teatro Principal” que allí existió, sintiendo que haya tenido que desaparecer porque era un gran cine y con estupendas instalaciones. Cine que ya se inauguró antes de la Guerra Civil y que dejo de funcionar en el año 1974.

El Pasaje de Toledo como calle preponderante de la asistencia al cine  comenzaba  en sus esquinas con la calle Don Víctor y en ellas se encontraban distintas casas y establecimientos que pretendemos recordar.

En la primera de ellas la tienda de Austresigilo de Quintanar que daba la entrada a la calle Don Víctor y dos puertas de rejas dobles cerradas al Pasaje de Toledo y donde se vendían distintos tipos de ropa, como si fuera una mercería. Esta casa era propiedad de la vecina llamada la “Loló”, cuyo marido pertenecía a la familia de los Peinado.

 A continuación de la tienda de Austresigilo,  en el edifico anexo existía una casa donde se colocaban las carteleras del cine. Inmediato al pasaje  y en un lateral se encontraban las taquillas de venta de entradas que despachaban las conocidas como Ramona y Pepa que se alternaban en la venta de las entradas por semanas, con la curiosidad que Pepa era hermana de unas peluqueras que tenían su instalación en la casa donde estaban estas taquillas y  se las conocían como “ Las Consuelillos” y que estaba alquilada por Isidoro Márquez. En la esquina siguiente del pasadizo  se encontraba lo que llamamos una Lonja, que era una tienda de tejidos que llegaba hasta la actual Óptica y que ocupa el espacio de los Seguros Lahoz y propiedad de Agustín Belda. A continuación  en el pasaje y hacia la entrada al cine se encontraba la Ferretería de los Negrillo y en la casa siguiente la casa del practicante Columbiano Ruiz Daimiel, que hacía ya corte con el cine.

La entrada al cine era una fachada con arco de medio punto que una vez dentro daba a un amplio patio y en el que se encontraba a la derecha un almacén de vinos en forma de bodega  un  poco en pendiente con tinajas para compra y venta de vinos convertida en bodega de transacciones donde pasaban los carretones  y los carros con cubas para el negocio de compraventa. Esta bodega era regentada por unos socios entre los que se encontraba Eustaquio González, conocido como “El Jejo” y también como socio Ignacio Moreno. En realidad todos eran familia.

Como hemos dicho, en la casa siguiente a la tienda  de Austresigilo era donde se colocaban los carteles de las películas a proyectar y también en la calle Don Víctor en su parte izquierda en una pared, donde después estuvo una peluquería que ha cerrado hace poco tiempo.

El Cine Principal estaba especializado en películas  de estreno y su proyección se efectuaba sábados y domingos, excepto cuando alguna película tenía éxito y se producía un lleno completo en cuyo caso se proyectaba varios días seguidos. En el año 1940 el precio de la entrada del patio de butacas era de 7 pesetas y en los finales de los años cincuenta el precio era de 12 pesetas, aunque también se podían adquirir abonos por temporadas.

El mobiliario era de gran calidad y tenía palcos separados, patio de butacas y gallinero. Cuando se desmanteló las butacas no desparecieron pues aún existen y se encuentran en el salón de Juntas de la S.A.T. San José que las adquirió.

En la parte de la Calle Zorrilla próxima con la del “Charco” existió un almacén de materiales de los valencianos Hermanos Ferrer y cuando se cerró el establecimiento porque se instalaron en la calle Amalia Cepeda,  se ubicaron las Oficinas de la Compañía Eléctrica, donde tenían el despacho los Hermanos Ferrer, pegando a la Gestoría Serrano.

… Agradecemos la colaboración de José María Díaz por sus importantes datos aportados.