Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

A ciencia cierta,
tras los visillos,
ante la noche y la inercia
de mirar cada resquicio
que deja la desgana,
bajo la cándida compasión
del gran principio de la vida,
estará la ciudad pronunciando
mi nombre, confiada en salvarme
del más ingrato desenlace,
de estos versos donde todo
parece terminar sin más remedio
que la huida y la inocencia.

Nada es tan sublime
como superar los miedos
en estas noches de tanta soledad,
sobre la luz de lo indiscutible,
sobre la idea de reafirmar mi creencia
en un simple espejo y otros placeres
sin apenas deseo e importancia.

Afuera, la conciencia
reabre la idea de explorar
el ensayo del instante,
el alivio con el que siento
la necesidad de escribir
para armarme de valor
y despreciar el silencio,
el asesinato y la opresión.

Nada más necesito, salvo la luz
y la esperanza de volver a edificar
una ciudad que pueda creer en mí,
en cada verso incompleto
bajo el hallazgo de la poesía
y el alcance de lo desconocido.

Miguel Á. Bernao

#poemasbernao