Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En esta ocasión me he permitido ser prudente, porque no quiero que el representante del coronavirus en  Tomelloso me eche en cara de la posible incidencia que pienso va a ocurrir con la terminación de todas las fiestas, que, hemos de reconocer, que van a influir en la nueva variante del coronavirus, que además resulta mucho más fácil recibir el contagio que las anteriores fases y, la verdad, ya estoy un poco cabreado con la chulería de este representante que me está cayendo gordo.

No obstante soy consciente que, aunque en esta entrevista pueda demostrarle que vamos ganando terreno en el combate que estamos manteniendo  y que he solicitado expresamente, dentro de unos días tenga que morderme la lengua, pero al menos que sepa que a pesar de su reincidencia y su constante lucha contra los humanos por vencernos, nunca nos vamos a quedar parados y seguiremos peleando hasta que queden derrotados.

- Usted me dirá para qué me ha llamado esta vez, porque no creo que venga a decirme que ustedes van mejor que en la anterior ocasión.

- Pues ya que usted no quiere reconocerlo, mi entrevista es para decirle que, a pesar de haber cambiado de táctica  y sacado al ambiente una derivación de sus virus, la respuesta humana está siendo en consonancia con los esfuerzos que ustedes están haciendo y que nosotros, de forma paralela, estamos conteniendo, aunque debo reconocer que nos han pillado de sorpresa con esta nueva intervención y presencia de este virus, pero que no es suficiente para mermar nuestros proyectos de lucha contra sus nuevos e inexpertos virus que estamos padeciendo con holgura.

- Me da la impresión que está usted exagerando, porque según los datos que me están proporcionando nuestros delegados viróticos locales y los del resto de su país, cada vez estamos consiguiendo aumentar el número de enfermos humanos y tendría que darnos ustedes las gracias,  porque ahora es invierno y en las zonas de frío, en este caso, actuamos con más benevolencia, para conseguir una mayor proporción de gérmenes jóvenes de virus para la próxima primavera.

- No creo que debe mostrarse tan ufano, porque nuestras medidas cada vez están siendo más eficaces y lo que usted llama un descanso en el grado de virulencia, lo que intenta es ocultar que nuestras medidas están siendo eficaces y no su irónica buena voluntad por su parte.

- Creo sinceramente que  está usted cometiendo un grave error, pero entiendo que a sus humanos tiene usted la obligación de concederles ánimos y un futuro positivo, pero esperemos esos actos que ustedes han festejado no sé qué tipo de celebraciones, que veremos cómo nuestra comedida actuación da los resultados que esperamos y que no han de tardar mucho. Ya lo comprobará en breve.

- Pues esperamos que eso no ocurra y el motivo de mi visita es para decirles que deben rebajar sus actuaciones, porque estamos preparados como nunca para continuar nuestra defensa, ya que ustedes aprovecharon hace dos años la sorpresa y no pilló desprevenidos, pero la maquinaria técnica y fisiológica humana está por encima del potencial que ustedes disponen.

- Pues nada, agradecido por advertirnos de su intendencia tan aplicada, pero no dude que nosotros luchamos en toda la tierra y adquirimos nuevas experiencias y cuando no se lo esperen daremos orden de intervenir con otras estrategias de lucha que les sorprenderán.

- Nosotros solamente deseamos que ustedes vivan su forma de entender el mantenimiento de sus generaciones como lo han hecho siempre y busquen sus anteriores reservorios y que nos dejen en paz. 

- No podemos, porque cada vez la existencia de fauna adecuada  va limitándose en su mundo y la culpa es de ustedes que nos han obligado.

- Dudo mucho de las explicaciones que nos está proporcionando, pero ya dedicaremos otro momento para discutir estas situaciones.

- Bien, encantado de que me haya realizado esta visita y le prometo que en la próxima ocasión la invitación será mía.

- Pues igualmente, nos veremos.