Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Después de la festividad de los Reyes Magos  la situación estadística de afectados se ha incrementado notablemente y, por esa razón, es por la que no me ha quedado otra solución que establecer una nueva entrevista con el responsable en Tomelloso del funcionamiento de sus virus.

Iba desesperado y de muy mala leche, porque los resultados que nos han proporcionado desde luego dejan mucho que desear y me encontraba en disposición a establecer una conversación seria para que la enfermedad no proliferara de manera tan elocuente como hasta la fecha.

… ¡Vaya, vaya, vaya! Así que viene usted a suplicarme algo, ¿no es eso, señor humano?

… Pues no precisamente, vengo a decirle que se han portado ustedes con demasiada violencia con nosotros durante  nuestras fiestas y da la impresión que han potenciado a propósito su intensidad y virulencia en sus ataques y nos ha parecido una crueldad fuera de cualquier norma, aunque estemos ya en fase de verdadera guerra.

… Sí, hombre, sí, ¡vaya! ¿Así que usted es capaz de venir para decirme que la culpa del desastre que han tenido ustedes es nuestra? ¡Menuda desfachatez e ignorancia! Aquí, y entérese bien, los únicos culpables han sido ustedes, habiéndose comportado como unos ignorantes, porque sabiendo que nosotros seguíamos trabajando, ustedes, los humanos, que tanto se precian de sensatez y entendimiento, nos han proporcionado todas las posibilidades habidas y por haber para que hayamos podido con toda facilidad incrementar el número de aciertos en cuerpos humanos que en otras ocasiones. Ustedes son los culpables.

… Pues nosotros los humanos, como usted nos llama, no estamos de acuerdo y pensamos que han sido ustedes que, conociendo las celebraciones tan importantes  que hacemos en estos días, han incrementado sus ataques y han añadido más efectivos y con mayor intensidad que en otras ocasiones.

… Pero… ¿qué dice? ¿Cómo es posible que diga semejante insensatez? ¿Qué nosotros hemos intensificado las invasiones; que hemos empleado un grado mayor de intensidad en el ataque? Pero, ¡qué poco nos conocen ustedes, pequeños ignorantes! Le explicaré algo que desde luego sus mentes inconclusas no serán capaces de entender sobre el coronavirus y están totalmente despistados. Escuche atentamente, nosotros no somos feroces destructores de los humanos, ni tenemos una especial odio a sus gentes, como tampoco somos unos asesinos que matamos sin ton ni son. No señor humano, esto no es así.

… Pues usted  explíquemelo lo mejor que pueda.

… Pues es muy sencillo y ya se lo explique en su anterior visita. Nuestra única  forma de existencia en este ambiente, es el mismo que el suyo, ¡entérese! No nos metemos con nadie, ni tenemos especial odio o venganza por ningún ser del tipo que sea, simplemente queremos vivir y persistir en este medio y para ello lo único que hacemos es alimentarnos y reproducirnos a un ritmo siempre continuo como hacen ustedes. Lo mismo que de igual forma tenemos muchas bajas también traemos nuevos virus y así sucesivamente a lo largo del tiempo, pero no intensificamos nuestros ataques,  ni animamos a nuestras masas de virus a una guerra desproporcionada, sencillamente  nuestro aumento que ustedes han tenido en estos días ha sido porque nos han facilitado nuestro trabajo y nuestro rendimiento en esta ocasión ha sido mayor porque ustedes han querido y, por si todavía no se han dado cuenta, al disponer de mayor número de personas contaminadas, nuestra proporción de daños van a ser mayores. Espero que usted lo entienda.

… No termina de convencerme, pero no obstante he venido a comunicarle que ya estamos en disposición de presentarles una batalla importante  que suponemos que les vayan a producir mermas muy altas y que no van a poder hacer nada por remediarlo, de lo cual me alegro, pues a pesar de la mentira que usted nos dije en el sentido de no haber forzado su intensidad en estas fiestas, es claro que ha mentido, puesto que desde el Reino Unido han provocado una nueva generación que me temo que sea más malévola y dañina de la suya. De esta manera entendemos que la batalla se ha extendido  desde que ustedes nos invadieron, pero con la sensible diferencia que ahora disponemos de medios suficientes para poder combatirles.

… Desde luego los humanos repito, que son ustedes unos ignorantes totales, además también insisto en que mentirosos. Si ustedes hubieran estado quietecitos y sin juntarse en los lugares  que no deben, nuestros recursos hubieran disminuido y tendríamos que haber planteado otra estrategia de trabajo, y aunque no quiero que ustedes se enteren, posiblemente hubiéramos tenido grandes dificultades para poder sobrevivir.

… Pues me alegro que me diga eso, porque atacaremos fuertemente y pretendemos ganar la batalla.

… No cante victoria tan pronto que esto no se acaba en poco tiempo y vamos a estar  en continuo acecho hacia sus teóricos progresos.

… Bien, bien, no obstante me permito seguir solicitándole que haga otra visita más, ya que estas entrevistas nos sirven para conocernos mejor.

…. No hay ningún problema, cuando usted quiera aquí estaremos.