Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos
Libro Cuevas de Tomelloso

Otro grupo más de palabras de uso cotidiano en conservaciones y charlas habituales que utilizamos con frecuencia y algunas parecen que no tienen un sentido propio tal como se pronuncian y que dan lugar a derivaciones de palabras de diccionario, pero que tienen distinta interpretación que la propia primitiva.

CASPOSO

La caspa es una secreción que se produce en la piel de las personas con distintos motivos, pero que siempre se atribuye a envejecimiento de la piel como acepción más admitida. Así la palabra casposo corresponde a una persona anticuada y fuera de la moda o costumbre actuales del momento en que se está hablando. Siempre se interpreta como viejo o pasado de moda.

TRIPERO

Palabra despectiva que dispone de distintas interpretaciones. En nuestro caso nos interesa comentar a aquella persona      que come en exceso, pero no solamente en cantidad, sino aprovechándose de cualquier circunstancia favorable parar comer  abusando de la comida de otros o de lo que otros dejan de comer.

CHIQUILICUATRE

Expresamos con esta palabra a una persona insignificante, de poca categoría, escaso de personalidad y de comportamiento extraño y extravagante y de poca experiencia. Procede de un insulto del XVIII de la zona valenciana que significa zascandil, don nadie, pelanas.

CURSI

Persona presuntuosa, presumida, que intenta estar a la última moda, pero que finalmente no lo consigue. Tiene varias acepciones, desde una palabra francesa del apellido Sicour, que repetida sucesivas veces pasa a pronunciarse coursi, a una palabra árabe que significaba trono o cátedra, o bien de una palabra inglesa que significa basto o grosero.

GARRULO

Palabra con sentido despectivo referido a una persona bruta, poco educada, basta, vulgar y de poca inteligencia y sentido común y, en una segunda acepción, persona muy habladora, charlatana y bocazas. Esta palabra parece ser que procede de la palabra latina gárrulo y se trata de un ave que canta mucho y produce ruido continuado.

 GALIMATIAS

Esta palabra expresa la dificultad de poder entender una conversación, un hecho, una historia, en definitiva algo muy enredado y de muy difícil comprensión por la cantidad de aspectos de poco entendimiento. Aunque se atribuyen distintas procedencias de esta palabra, nos quedamos con la de suponer que durante un juicio en la época romana, en que se discutía la propiedad de un gallo por un tal Matías, en lugar de la expresión el gallo de Matías hubo un error en la expresión y se digo en latín gallimatias. La palabra cayó en gracia y se trasmitió en el tiempo.