Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos
Libro Cuevas de Tomelloso

Las áreas de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Valdepeñas han programado para esta Semana Santa visitas guiadas gratuitas al yacimiento íbero Cerro de las Cabezas.

Una propuesta cultural para el Sábado Santo que pretende ofrecer una visión cercana de esta ciudad íbera, que recibirá la calificación de parque arqueológico por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La teniente de alcalde de Cultura y Turismo, Vanessa Irla, ha señalado que “con estas visitas pretendemos dar difusión a este conjunto arqueológico, uno de los mejores puntos de referencia de la cultura íbera, al tratarse de una de las pocas ciudades íberas conservadas íntegramente, pero también por la monumentalidad de sus sistemas defensivos y la buena conservación que presentan en general las bases de sus estructuras”. En este sentido afirmaba que “en definitiva es una visita obligada en Valdepeñas, por la importancia cultural que tiene y porque será calificado como parque arqueológico, como ya anunció la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha”.

Las visitas tendrán lugar el sábado 3 de abril en diferentes horarios. A las 10.00 horas, 11.00 horas, 12.00 horas y 13.00 horas, con grupos máximos de 9 personas. El recorrido tendrá una duración de 45 minutos y comenzará en el Centro de Interpretación del conjunto arqueológico para tener una mayor comprensión de la posterior visita a la ciudad ibérica, datada del siglo IV-III a.C. Las inscripciones se pueden realizar en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Valdepeñas.

Una ciudad amurallada

El yacimiento arqueológico Cerro de las Cabezas de origen íbero-oretano está situado a unos 8 kilómetros al sur de Valdepeñas, se ubica sobre un monte de aproximadamente 800 metros de altura que abarca la zona comprendida entre la cima y la falda este.

Se trata de una ciudad amurallada, de la que se conservan íntegramente los cimientos de las casas y los zócalos de la muralla exterior, hechos con grandes bloques de piedra. Por encima de los mismos se levantarían los muros, hechos de adobe, que han desaparecido pero que se pueden visualizar a través de paneles informativos y de su propio centro de interpretación. En su interior, esta ciudad podría haber llegado a albergar a unas 4.000 o 5.000 personas, lo que supondría el 1% de toda la población de la Península Ibérica de la época.

La situación en su emplazamiento se debe a razones estratégicas por el control de la ruta entre el valle del Guadalquivir y la planicie de la Meseta Sur.