Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En general el frente de batalla de la zona de Sigüenza, dentro de la llamada batalla de Guadalajara, produjo un despoblamiento de los habitantes de muchos de los pueblos que tuvieron que huir para guarecerse  y donde solamente quedaron en algunos casos los ancianos, puesto que los jóvenes tuvieron que estar en el frente de batalla y otros desplazados a distintos lugares. Pasada la Guerra Civil muchos volvieron a sus pueblos y se encontraron sin hogar y sin medios para poder sobrevivir, como ocurrió con el pueblo que vamos a intentar resumir su historia.

YELA

Pueblo  de la provincia de Guadalajara, situado en el centro de la provincia, a una altitud de 1.118 metros, a 50 kilómetros de Guadalajara y pedanía dependiente de Brihuega.

 Su población es de 11 vecinos en el año 2019.

Yela

Yela tuvo su máxima población  hacia el año 1930 con una total de 401 habitantes, que fueron descendiendo  paulatinamente hasta llegar a disponer de 8 vecinos en el año 2002, recuperándose hasta llegar a 33 vecinos en los años posteriores y con la emigración de sus familias llegar a a los 11 habitantes  actuales.

Yela

Yela se formó como consecuencia del periodo de la reconquista cuando  se fueron conquistando a los árabes distintas entidades o poblaciones  y que tuvieron que ir incorporándose cristianos para repoblar  estos núcleos primitivos de población. Durante gran parte de su época fue controlado por distintos señoríos,  siendo los últimos los de los Duques de Pastrana, hasta que en el siglo XIX desaparecieron estos atributos.

En aquel proceso se construyó la Iglesia en el siglo XII como fórmula de establecer un lugar de asiento o de culto y  mandado construir por el obispo de Sigüenza y que finalmente provocó el asentamiento de parte de las gentes para quedar como el pueblo de Yela.

 Como consecuencia de la Guerra Civil los hechos afectaron a Yela directamente, siendo el primer hecho narrable cuando se presentaron un día los milicianos e hicieron sacar las imágenes de los santos y los quemaron en la llamada Plaza de la Olma. A raíz de este acontecimiento el pueblo fue abandonado hasta que terminada la guerra volvieron y se encontraron con  el pueblo destruido.

Los vecinos comenzaron a  iniciar los trabajos de reconstrucción hasta que la Dirección general de Regiones Devastadas se hizo cargo del pueblo y  planteó un proyecto de reconstrucción que no terminó de completarse en su totalidad, pero que sirvió para la restauración de la iglesia y la construcción de distintas casas de dos plantas.

 El sistema administrativo era el del resto de poblaciones acogidas al plan de Regiones Devastadas, ya que en Yela se construyó un barrio nuevo, pero no el pueblo en su totalidad. A los propietarios se les expropió el terreno con la indemnización por un precio y luego se convenía un arrendamiento con opción de compra de las casas reconstruidas, que se comenzaron a vender cuando la Dirección General de Regiones Devastadas dejó de funcionar en 1957.

En la Plaza de la Olmo se reconstruyó la iglesia que quedó con sus soportales de arco  y a semejanza de arte románico y una casa para el médico y las escuelas.

No obstante la emigración a las ciudades y la gente  en busca de trabajo produjo el descenso de la población hasta la fecha.

En 1972 se procedió a la concentración parcelaria de las tierras, excepto de los huertos que quedaron libres.

--- En Yela se encuentra el  segundo depósito de gas mayor de España con una capacidad de mil millones de metros cúbicos en unas capas subterráneas de terreno.

--- Yela dispone de una publicación escrita en el 2020, cuyo autor es Julián del Olmo García, nacido en Yela y titulado “Yela, una historia de 800 años” en el que se describe de forma sencilla y con gran sentido de la realidad  las vicisitudes de la población a lo largo de los años y que no solamente supone describir los avatares de esta población, sino que es extensible a cualquier población española en esa época y que queda como una publicación ejemplar que debería encontrarse en todas las bibliotecas municipales de España y  como libro de enseñanza en los centros educativos para dar a conocer el esfuerzo, sacrificio, mañas, artes y costumbres religiosas, morales y ejemplares de la mayoría de nuestros pueblos por sobrevivir ante las adversidades en épocas en que no existían los medios de ahora: ni luz, ni teléfono, sin carreteras, sin vehículos adecuados, sin móviles, sin internet, sin radio, sin televisión, sin correos electrónicos. Aconsejamos que puedan disfrutar de esta publicación que  a  nosotros nos ha parecido ejemplar.

--- La Plaza de la Olma, se refería a un árbol antiguo-un olmo- de 130 años que se secó como consecuencia de la “grafiosis” (enfermedad producida por hongos), siendo  un emblema de la población y que proporcionaba belleza por su impresionante presencia y la contínua asistencia de pájaros. En 2016 Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente adjudicó un nuevo Olmo(OLMA) para la Plaza.