Virgen de las Viñas Tomelloso
Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En esta época florecieron los mejores escritores de novela histórica de los que hay que reconocer tuvo una clara influencia las narraciones de Walter Scott.

Muchos de los artículos y narraciones se basaron en gran medida en los torneos, castillos, hechiceros, paladines, damas, basadas en los hechos de la Edad media, que dieron númerosa pauta para todo tipo de aventuras y hechos románticos de los que abasteció nuestro nutrido almacén de novelas históricas.

MARIANO JOSÉ DE LARRA

Mariano José de Larra y Sánchez de Castro nació en Madrid en 1809, fue un escritor iniciador del periodismo español y de la novela romántica.

Por circunstancias familiares de su padre, al haber participado como alfonsino en la Guerra de la Independencia, tuvieron que abandonar España en el año 1813, cuando Mariano José tenía cuatro años.

No pudieron regresar a España hasta el año 1818, por la amnistía concedida por el rey, donde su padre, que era médico, realizó su profesión atendiendo a uno de los hermanos del rey Fernando VII.

Hasta el año 1823 estuvo en distintos lugares por los destinos que tuvo su padre en relación con su trabajo hasta que en el año 1824 se instalaron en Valladolid donde pudo continuar sus estudios, pero volvió a Madrid en 1825 hasta el año 1827, donde se apunta a un grupo llamado Voluntarios Realistas de tipo absolutista.

En esa época comienza a escribir sus primeros escritos poéticos.

En 1828 publica un folleto de tipo satírico que va criticando las costumbres sociales de los ciudadanos.

El grupo de los componentes se reunían en la conocida y famosa tertulia de “El Parnasillo”·

No obstante, el folleto es suspendido en su publicación por disconformidades y desavenencias con otras periodistas, que terminan consiguiendo anularla.

Larra estuvo casado en 1829 con Josefa Wetoret Velasco de la que tuvieron tres hijos, aunque el matrimonio no fue muy afortunado y acabó con la separación pocos años después, mientras Mariano José tenía una unión sentimental estando casado, con Dolores Armijo.

En ese periodo se dedicó a la traducción de libretos franceses e inició su propia producción literaria, aunque continuó con sus actividades de crítica social mediante la publicación “El pobrecito hablador”, con el pseudónimo de Juan Pérez de Munguía, aunque en 1833 tuvo que cerrarlo. Entonces comenzó a colaborar con la “Revista Española”, con el nombre que le hizo famoso históricamente de Fígaro.

En 1834 publica su famosa novela “El doncel de Don Enrique el doliente”, cuando en ese mismo año su pareja, Dolores Armijo le abandona y Mariano se separa de su mujer estando embarazada.

Durante 1835 se dedica a viajar por diversos países conociendo a personajes relacionados con la literatura: Lisboa, Londres, París, Bruselas.

Cuando regresó a Madrid escribía en “El español”, en la época de las desamortizaciones de Juan Álvarez Mendizábal.

Intentó dedicarse a la política, aunque toda su trayectoria estuvo repleta de falsedades, de críticas y de posturas opuestas y sobre todos en sus intentos de seguir sus relaciones con Dolores Armijo, que le produjeron nada más que desatinos y sinsabores.

Por último, Dolores Armijo le realizó una visita a su casa de Madrid en la que, definitivamente, quedaron disueltas sus relaciones. Nada más dejar la visita, Mariano José de Larra se suicidó falleciendo en el acto en la fecha del 13 de febrero de 1837 a la edad de 27 años.

Después de varios traslados de sus restos mortales la tumba de Mariano José de Larra se encuentra en el cementerio de San Justo en Madrid.

*** Fue un escritor muy crítico con su sociedad, con la vida familiar y descontento con la organización política.

*** En plena calle de Bailén en Madrid existe un busto dedicado a su memoria.