Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Desde el año 1976 la evolución de la agricultura en Tomelloso ha sufrido importantes variaciones como consecuencia de distintas facetas del desarrollo lógico del proceso de modernización de las explotaciones y, entre esos factores, han influido los siguientes aspectos:

Yo compro aquí, yo vivo aquí

… Modernización de las técnicas de cultivo por la introducción de un progresivo proceso de nueva maquinaria y adecuación al cultivo.

… Nuestra entrada en la Comunidad Económica Europea en 1985, que no cabe duda ha marcado un desarrollo más rápido en la adecuación de las nuevas prácticas de los cultivos.

… Dinámica de la demanda de los mercados, con nuevas estrategas de comercialización y la aparición  de nuevos mercados.

… Regulación en el manejo  y funcionamiento del aprovechamiento de aguas subterráneas.

… Modificación de la estructura de las explotaciones por la incorporación de jóvenes agricultores a la titularidad de las tierras.

Aunque existen otros factores también a considerar, hemos reflejado los que hemos creído como más importantes que han influido considerablemente para llegar a la situación actual de la agricultura que se realiza por parte de nuestros propietarios y arrendatarios que explotan los distintos cultivos.

Vamos a pasar a enumerar los cambios y evolución seguidos desde hace cuarenta años intentando llevar un orden cronológico, aunque para algún agricultor pueda estimar que algo nos hemos podido dejar en el tintero, pero es necesario resumir de una forma ordenada y lógica nuestra ruta llevada hasta el proceso actual.

Comenzaremos con la evolución de los cultivos.

Los Cultivos agrícolas.

LA VIÑA

Antes de nuestra entrada en el Mercado Común Europeo en Tomelloso, como era lógico, se cultivaba la viña de una forma más o menos tradicional, generalmente en viñas de secano, intercambiadas con otras de regadío. Las plantaciones se realizaban a mano marcando las líneas con las cadenas y las zapatetas para alinear los hilos a y una distancia de las tres varas y tres varas y media, en muchas ocasiones con plantas propias de pie franco que posteriormente se injertaban generalmente de la variedad blanco Airén y el injerto era a púa. Al poco tiempo comenzaron a plantarse con patrones de vivero y, un poco más adelante, como planta injertada que se continuaba plantado a mano con los haces de plantas y amorterando la planta. La poda se hacía a la manchega a una o dos yemas y casquera.

La evolución posterior se produjo como consecuencia del inicio de las primeras plantaciones en espaldera, si bien se realizaba con postes de madera y postes intermedios a una distancia de 3x2,5 o 3x2 y dos alambres  en cada tramo de superficie. La vendimia se realizaba a mano.

Cuando se iniciaron las ayudas para la Reconversión del Viñedo se fueron modernizando todo el sistema de nuevas plantaciones, produciéndose una verdadera evolución en el cultivo del viñedo y, entre las mejoras introducidas, podemos recordar la marcación de las líneas de plantación con maquinaria y aparatos específicos,  la utilización de postes de aluminio y postes intermedios metálicos y las plantaciones a marcos de 3x2 o 3x1,5, todas ellas con planta injertada de vivero, pudiéndose realizar con maquinaria acoplada para instalar la plantación con máquina.

Podemos añadir que, además, ya proliferaron la utilización de distintos patrones portainjertos americanos, despareciendo los de pie franco (palote): R-110: 41-B, 161-49; 140-Ruggeri y otros, así como la introducción de nuevas variedades, además de nuestras tradicionales Airén y  Cencibel (Tempranillo) con una  amplia gama de nuevas vides: Cabernet Sauvignon; Merlot, Syrah, Petit Verdot entre las tintas y Macabeo, Verdejo, Sauvignon Blanc, Chardonnay, entre las blancas más introducidas.

Garnacha

Estas mejoras han llevado consigo una situación actual donde la mecanización está prácticamente conseguida en las explotaciones vitícolas más modernizadas con tratamientos a máquina, riegos por goteo  controlados con instalaciones más o menos automatizadas, con la posibilidad  de tratamientos a través del riego por goteo y eliminación de malas hierbas también con maquinaria, especialmente la que prolifera en los hilos de la plantación.

No obstante toda modernización lleva consigo también inconvenientes, aunque de más fácil solución que cuando se realizaban la mayoría de las operaciones prácticamente a mano en su totalidad. Este nuevo sistema de cultivo de las viñas en espaldera, lleva consigo un mayor cuidado y atención en cuanto al seguimiento y control del riego; a la correcta fertilización de la plantas, ya que las exigencias de la planta al tener una mayor densidad de plantación tiene unas mayores necesidades de todo tipo, recordemos que en nuestra primeras plantaciones  disponíamos de unas 1.500 plantas por hectárea, mientras que ahora  se pueden llegar de 1.666 a 2.222 plantas por hectárea.

Espaldera

Es cierto que en cuanto a los problemas fitosanitarios la evolución ha sido muy lenta, pero es necesario recordar que las nuevas plantaciones que comenzaron a realizarse especialmente en espaldera en los primeros años produjeron un problema bastante importante de  una enfermedad llamada “mal de Petri” que produjo bastantes problemas en las plantaciones jóvenes y que aún en algún caso vuelve a aparecer, así como la producción de engrosamientos en los injertos producidas por bacterias y hongos, también como enfermedades nuevas. No obstante seguimos conservando nuestros típicos problemas de yesca (acedo) como lo conocemos; el oidio (cenicilla); araña roja y prácticamente desaparecida la piral de la vid, que llamábamos “sapo” y en ciertos casos “polilla” y “mildiu”, en épocas de lluvia próximas a la recolección.

Terminamos este primer artículo indicando que no se han introducido algunas otras técnicas o prácticas modernas, aunque sí existen algunos intentos, y que en el futuro próximo podrían ser aplicables como: cultivo asociado a plantas herbáceas, deshierbe químico,  poda mecanizada y otros que posiblemente existan como tendencias futuras.