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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Hasta la instauración del riego por goteo las explotaciones de los agricultores de Tomelloso han recorrido todo un periplo de situaciones en la modalidad de las formas de incorporar agua a los cultivos como un  proceso histórico que añade más peculiaridades a nuestra agricultura y a nuestros agricultores.

El proceso evolutivo no ha sido únicamente aplicable a nuestras tierras, pero en Tomelloso ha sido notable su proceso histórico.

Pasamos en esta ocasión a rememorar el proceso llevado a cabo durante estos últimos años en la forma de realizar las aportaciones de agua en los cultivos ya que ha sido un trayecto que ha llevado consigo numerosas modificaciones y cambios sustanciales dentro de la estructura de los riegos al cultivo.

Hay que iniciar el tema recordando lo que ya hemos señalado en los artículos anteriores, simplemente volviendo a  hacer mención que nuestra comarca se encuentra enclavada dentro del denominado Acuífero 23 que fundamentalmente se nutre de la existencia de aguas subterráneas que es necesario sacar del subsuelo para suministrar riego a los distintos cultivos y que ha pasado por distintas vicisitudes por la pérdida del nivel de las aguas, así como por su aprovechamiento excesivo, que ha producido la necesidad de regular la explotación de las aguas mediante la asignación de cuotas máximas del volumen de riegos por cultivo y por unidad de superficie.

Hace poco más de cuarenta años los riegos se hacían mediante el sistema de regueras, realizando los surcos para aportar el agua de los pozos por la simple extracción con nuestros motores de gasoil, que carecían de presión suficiente y servían para hacer llegar el agua a las regueras especialmente en cultivos como la viña.

Se inició paralelamente la utilización del riego por aspersión mediante la instalación aérea de tuberías de duraluminio en tramos de seis metros que era necesario montar y desmontar para cada turno de riego y que producía abundante necesidad de mano de obra, pero con la ventaja de poderse utilizar para cualquier tipo de cultivo tanto herbáceos como perennes, con la necesidad de una ampliación de los motores para incrementar la presión de los aspersores que suministraban un caudal que normalmente era de unos 1.000 litros hora y aún mayores, y que colocados a una distancia de 12 por 12 metros suponían la aportación de unos 87 metros cúbicos por hora y hectárea, que para un riego normal de 500 metros cúbicos era necesario un mínimo de seis horas de riego y turno.

Riego Aspersión Tomelloso

El continuo movimiento de tuberías hacía oneroso y complicado el uso para poder suministrar el riego a toda la superficie, especialmente en Tomelloso que las parcelas que disponían de pozo se encontraban bastante diseminadas, por lo que, o se disponía de material suficiente de aspersión en cada parcela o era necesario la mudanza de unas parcelas a otras. Posteriormente en parcelas más grandes se produjo la innovación de instalar tubería enterrada al menos en los ramales principales con los que se agilizaba y disminuía la mano de obra necesaria.

Con posterioridad, y aunque en Tomelloso no tuvo tanto auge, se comenzaron a instalar en parcelas de cultivos extensivos de mayor superficie los riegos mediante la instalación de los llamados Pivots que todos conocemos y que consistían en la instalación de un mecanismo giratorio en circular-aunque existieron desplazables- provisto  en su parte superior de una tubería con distribución de aspersores que abarcaban gran superficie y además permitían automatizar los riegos y, que ya fuera de nuestra comarca eran utilizados con anterioridad en explotaciones de otras zonas, y dedicados a cultivos extensivos como alfalfa, remolacha, cereales, incluso cucurbitáceas, girasol, colza. Estos sistemas han terminado de desaparecer al menos en nuestra comarca como consecuencia del alto consumo de agua y del problema de mantenimiento, queriendo recordar que estos sistemas de riego sufrieron abundantes  deterioros por robos y aprovechamientos de ajenos que demolían  y desmontaban los cables metálicos y dejaban inutilizados los pivots, lo que llegó a ser un gran problema.

 Por no explayarnos aún más en esta breve descripción pasamos definitivamente, y hasta la fecha, a la utilización generalizada del riego por goteo por el sistema de interlínea, que se ha perfeccionado tanto, habiendo conseguido la apelación de “riego a la manchega”, porque hasta en los cereales se utiliza este sistema de ahorro de agua.

Riego Goteo Tomelloso

Como todos conocemos este sistema permite una mayor y mejor utilización y dosificación del agua y ya se han utilizado distintas modalidades. Lo más actualizado son las instalaciones de tubería de polietileno de mayor diámetro  enterradas a partir de las que se acoplan hidrantes con válvulas de donde parten los ramales de tuberías de pvc de menor diámetro con  goteros  distintas distancias (50 centímetros) según instalaciones y con caudales variables, siendo los más normales entre 2-4 litros/hora y que la parte aérea es desmontable y acoplable y se puede emplear en cualquier clase de cultivo, permitiendo su recogida.

Actualmente podemos decir que las instalaciones de nuestra comarca que disponen de pozo de riego utilizan los sistemas de riego por goteo en sus distintas modalidades, desde las instalaciones más o menos fijas, hasta las más automatizadas que permiten la aplicación de fertilizantes y productos fitosanitarios a través del propio circuito de riego. En definitiva, el sistema de riego por goteo se ha impuesto en  nuestras explotaciones después de un proceso progresivo de adaptación de  nuestras explotaciones a la mejora de la utilización del agua con el control necesario de los consumos.

Riego Goteo Tomelloso