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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Repasando nuestra  relación de cuevas visitadas, reorganizando las visitas y volviendo a clasificar las diferentes categorías, así como la ubicación de las mismas, hemos realizado algunas modificaciones de pequeñas desviaciones y, de nuevo, intentando  volver a estudiar toda lo que envuelve a esta historia impresionante del mundo de las cuevas de Tomelloso, hemos sacado algunos datos que queremos merece la pena comentar.

Por supuesto además de las visitas realizadas por nosotros en las cerca de 620 cuevas  visitadas y bodegas  hemos detectado algunos datos que podrían ser curiosos de comentar simplemente como mera información que se nos ocurren muy curiosas.

De acuerdo con los datos disponibles han existido cuevas  en   176 vías públicas dentro del casco urbano de Tomelloso (que es una de las importantes características que distinguen nuestras cuevas) correspondiendo a 172 calles y en tres plazas y un glorieta, donde también existieron cuevas.

Si mantenemos constantes los datos que siempre han servido como base de todos los trabajos en este sentido realizados de Santos López, persona que ha sido un precedente y precursor  de estos trabajos hemos conseguido detectar que las cuevas totales que encontramos alcanzan un número  de 2.185, que  supone abarcar una longitud total de estas calles de 65.357 metros, es decir, más de 65 kilómetros de nuestras calles, sin contar la superficie de la Glorieta y las tres Plazas con cuevas y que pueden suponer más del 50 por ciento  de la longitud total de las calles actuales de Tomelloso.

De estas 172 calles, que actualmente suponen casi la mitad de las calles de la localidad y que en el año 1999 supondría más del cincuenta por ciento de las calle actualmente existentes, podemos apreciar que la media de cuevas por calle suponen unas doce cuevas, lógicamente solamente indicado en las calles que tienen o han tenido cueva y que, además, si recorriéramos esas calles con cuevas cada 30 metros  nos encontraríamos con una cueva, siendo cifras medias, pero si además tenemos en cuenta que estas cifras pueden dar lugar engaño, puesto que, por ejemplo la calle Zaragoza, de 307 metros, solamente hay una cueva, los datos medios serían erróneos.

Para dar datos con mayor claridad sobre la densidad de cuevas por calle podemos decir, siempre hablando sobre el total de calles con cueva, que existen calles que cada tramo entre 4-20 metros existe una cueva y que este grupo de calles   suponen el 30 por ciento y con cifras más moderadas el resto de calles. Así las calles con mayor densidad de cuevas que hemos tenido han sido: Independencia con una cueva cada cuatro metros de calle; San Roque cada 6 metros; Don Víctor Peñasco cada 9 metros; Canalejas cada 11 metros y Pintor López Torres cada 11 metros igualmente, teniendo en cuenta que las calles tienen dos aceras con numeraciones pares e impares.

El porcentaje de calles que disponen  de una cueva cada más de 20 metros son el resto y pueden considerarse normales para Tomelloso, pero alarmante para cualquiera que no nos conozcan.

En la incidencia del desarrollo urbanístico en las cuevas han estado influidas notablemente por distintos aspectos que todos entendemos, como la construcción de nuevos edificios, urbanizaciones, construcción de bloques de viviendas, adaptación de casas bajas en nuevas viviendas y otras manifestaciones habidas con la evolución de la  construcción. De esta forma han desparecido muchas cuevas convirtiéndose en la mayoría de los casos en garajes, aparcamientos, sótanos para otros menesteres y la desaparición  o destrucción de tinajas, como también taponado del espacio de las cuevas por derribos y restos de construcción, que definitivamente ha ido mermando su estadística de tal forma que en algunas calles se ha perdido hasta cerca del setenta y cinco por ciento de las existentes con anterioridad; como ejemplo podíamos poner la calle García Pavón; calle San Mateo; calle Santa Catalina y calle Alcázar entre otras.

 Nuestras cuevas seguirán dando material suficiente para seguir destacando como la gran obra social que realizaron los tomelloseros.