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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En el año 2003 se inició un proceso de recogida de información de las famosas y conocidas cuevas existentes en Tomelloso que ha conducido a un proceso de reconocimiento de la labor desarrollada durante más de doscientos cincuenta años de la historia de Tomelloso.

CuevasEn el año 2003, y ante la importancia que representaba todavía el almacenamiento de mosto y elaboración de vino en las cuevas de Tomelloso, comenzamos a realizar visitas a cuevas en la población provistos de una cámara fotográfica y un cuestionario donde se pretendía anotar los datos constructivos y la estructura de estos auténticos monumentos que pueden ser iconos de una localidad y, más que del propio pueblo, de sus habitantes  que finalmente esperamos que se dedique anualmente un homenaje al constructor de cuevas que bien se lo merecen, y que no fueron otros en principio que los propios agricultores.

En estos diecisiete años hemos procedido a visitar todas las cuevas a las que hemos tenido acceso que hay que indicar que han sido todas, porque en ningún caso hemos tenido obstáculo para poder visitar “in situ” ninguna de ellas, siempre que el acceso estuviera disponible. Podemos decir que desde este año estadísticamente hemos visitado unas tres cuevas mensuales durante un año, si bien han existido periodos más vacíos por cuestiones de distinta índole, lo que indica que en algunos de los días hemos visitado hasta cuatro-cinco cuevas.

Cuevas

Aunque es por todos sabido nuestro cuestionario contemplaba la posibilidad de indagar sobre la realidad histórica de las cuevas: año de construcción, años de funcionamiento, dimensiones: altura, largo, anchura, profundidad media, así como el tipo y dimensiones de las cuevas, por tanto un estudio exhaustivo del proceso de cada una de las que se han visitado.

Es necesario indicar que debemos pasar nuestro agradecimiento a los propietarios o titulares de las cuevas que en todo momento nos han permitido poder entrar en sus casas, porque como todos sabemos muchas de las cuevas visitadas es necesario pasar por la propia vivienda para poder acceder a la cueva, puesto que en las casas típicas de Tomelloso, se han producido reformas que han limitado el acceso a las cuevas.

En este artículo quisiera pasar un segundo y especial agradecimiento a dos personas sin las que no hubiera sido posible realizar este trabajo y que forman parte del mismo: Zoilo González Díaz que fue con la persona que en los primeros años nos proporcionó la posibilidad de visitar muchas de las cuevas y, en segunda fase, pero de forma más exhaustiva, por ser hijo y a su vez constructor de tinajas que nos ha permitido tener un conocimiento muy preciso de la construcción y funcionamiento de las cuevas, en la persona de José María Díaz Navarro. Muchas gracias a los dos de forma muy sincera y que seguiré agradeciendo a José María porque todavía seguimos en el proceso de visitar cuevas.

Cuevas

Durante todos estos años hemos seguido realizando la pauta del protocolo que teníamos, pero se hace necesario añadir que de forma paralela se han realizado otras determinadas actividades que de forma directa tienen también relación implícita con las cuevas.

Así, hemos visitado bodegas con tinajas externas, así como cuevas desaparecidas, hemos realizado un pequeño inventario de espacios subterráneos donde existieron estas cuevas, así como viajes a otras poblaciones en visitas a bodegas, así nuestras visitas se han realizado en Valdepeñas, Argamasilla de Alba, Campo de Criptana y Cinco Casas.

En el proceso de realizar un inventario hemos establecido dos períodos: del año 2003 al 2014 que finalizamos cuando habíamos visitado 174 cuevas que dio motivo a la Publicación: “Historia de una Ciudad: Las Cuevas de Tomelloso”, publicada en el año 2014 y cuyo prólogo tuvo la amabilidad de realizarlo Natividad Cepeda e introducido por el alcalde de Tomelloso, Carlos Manuel Cotillas López, donde se describe todo el proceso histórico de la construcción de las cuevas , así como un estudio estadístico de sus características.

Ante la buena acogida de la publicación y sus contenidos nos decidimos a seguir el proceso que nos animó  aun más y conseguimos incrementar nuestras visitas, ya que en el periodo anterior de 11 años habíamos visitado 15 cuevas al año y en este segundo periodo, y  a fecha de hoy, en seis años hemos visitado una media de 65 cuevas al año, más de cinco cuevas al mes.

Podemos indicar que paralelamente a este trabajo hemos realizado visitas comparativas a distintas poblaciones de España, donde existen también cuevas, aunque indudablemente de distinta estructura y funcionamiento de las nuestras, pero nos han servido de datos comparativos. Así hemos visitado las cuevas de la conocida Aranda de Duero en Burgos; Bollullos del Condado (Huelva), Chinchón (Madrid), Mucientes y Castronuño en Valladolid.

En resumen nuestro periplo por las visitas a las cuevas de Tomelloso continúa y actualmente se encuentran en nuestros documentos 609 cuevas visitadas, además de unas 20 bodegas de elaboración con su correspondiente información fotográfica y de datos, además con la inclusión de la localización  de cuevas que se construyeron y actualmente se encuentran anuladas como consecuencia de haberse transformado y utilizadas para garajes o subterráneos para otros usos o bien llenadas de escombros y restos de construcción.

Además incluir que se ha creado un grupo de propietarios de las cuevas llamada “Asociación de Amigos de las Cuevas” que ha puesto en marcha un proyecto de visitas a  nuestras cuevas.

En este período de tiempo nos hemos encontrado en nuestras visitas con situaciones anecdóticas de todo tipo que bien valdría realizar una descripción aparte, incluso casi un libro, pero no me quedo sin poder  relatar una de las que más conservamos de recuerdo y que paso a narrar muy resumidamente.

“Una señora nos dijo que tenía una cueva que podíamos visitar y fuimos a su casa. Cuando llegamos nuestra sorpresa fue que la señora nos dijo que la entrada a la cueva, es decir, la escalera se encontraba precisamente debajo del frigorífico y que podíamos verla cuando quisiéramos, así que nos pusimos manos a la obra y corrimos el aparato de sitio hasta encontrar la entrada. Vimos la cueva y a la salida volvimos a colocar el frigorífico en su lugar y la señora tan contenta de que pudiéramos haber visto su cueva”.

Nuestro propósito sigue siendo la visita a todas las cuevas que nos permitan ver y actualizar en su momento el DVD donde pondremos al día toda la información y que en definitiva trata de convertirse en un documento para el recuerdo permanente de la historia de Tomelloso.