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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Continuamos con la descripción de las posibilidades turísticas que dispone este enclave  de Peñarroya, entusiasmado como siempre por este lugar al que nunca me canso de visitar, porque considero que puede, es y será la puerta de entrada de un enclave turístico de grandes dimensiones que puede dar un impulso de gran envergadura a nuestro desarrollo cultural, paisajístico y de conocimiento del medio ambiente que pocos pueden imaginar.

Pues bien, una vez que hemos pasado  una breve revista al Pantano, al Castillo y al Centro de Interpretación, tenemos la obligación y el interés de hablar de la Ermita de la Virgen de Peñarroya. Esta Virgen es  compartida por las localidades de La Solana y Argamasilla de Alba, que supone un centro de asistencia en las fechas de su festividad que se celebra el último domingo de abril cuando la Virgen es llevada desde la Ermita hasta Argamasilla de Alba, donde permanecerá durante cuatro meses en la Iglesia de San Juan Bautista, para en el mes de septiembre ser entregada a la ermita de nuevo para que los vecinos de La Solana la reporten a su localidad.

En el propio castillo, en el lugar que se denomina Patio de armas, que es el espacio principal a la entrada de cualquier castillo, se encuentra una pequeña ermita donde se aloja la Virgen de Peñarroya.

 Sin embargo al ubicación original de la Virgen, donde se  encontraba una talla en la llamada Ermita del Despeñaperro aún existente, donde estaba la Virgen de Nuestra Señora de la Encarnación de Peñarroya que tiene su propia historia  y que no es otra que cuando los castellanos, que pertenecían a la Orden de San Juan, conquistaron a los árabes el castillo en el  año 1198, el jefe árabe iba a ser decapitado y solicitó que se le perdonara la vida a cuenta de proporcionar una gran secreto que no era otro que descubrir la existencia de una virgen en una bóveda del castillo,  y era una imagen en madera policromada.

La situación actual de la Virgen se encuentra en una ermita del siglo XIII, cubierta con bóveda de cañón y una hornacina y con pinturas murales, retablo churrigueresco y su correspondiente camarín, dentro del recinto del castillo.

Estos actos religiosos son de enorme participación de ambas localidades pues se trata, además de la propia veneración de la virgen, de una verdadera Romería que, en el caso de Argamasilla supone una ruta de 12 kilómetros donde la Virgen pasará a la Iglesia de San Juan Bautista. En este acto la participación es masiva por su virgen y se celebran toda serie de actos de alegría, con la consabida animación producida por el hecho de ir acompañadas con unas buenas danzas, comidas y festejos en celebración de la traída de la Virgen y la zona de Peñarroya se convierte en una verdadera extensión de júbilo y celebraciones.