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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Este episodio representa a dos amigos que se ven envueltos en  una historia amorosa y en realidad hacen de intermediarios para solucionar  enredos amorosos, como verdaderos celestinos.

Personajes

Cornelia  Bentibolli, de gran belleza, de familia muy rica en la ciudad de Bolonia, que vive poco menos que secuestrada por su hermano.

Alfonso del Este

... Duque de Ferrara enamorado de Cornelia, hombre rico y de buen genio.

Don Juan de Gamboa, español, joven guapo, valiente y un buen estudiante.

Don Antonio de Usinza, español, joven, estudiante, buen amigo y fiel a su amigo.

Lorenzo de Bentibolli, hermano de Cornelia, que mantienen una rígida y estricta vigilancia de su hermana.

Narración

Los acontecimientos se inician cuando dos estudiantes españoles en Italia deciden dejar de estudiar y volver a su patria, pero antes de regresar deciden dar una vuelta por algunas ciudades de Italia y visitan Bolonia, terminando enamorados de esta ciudad y deciden volver a estudiar, por lo que vuelven a escribir a sus padres, que se encontraban bastante airados por la anterior decisión, y se alegran de que vuelvan al estudio y se comprometen a aprovisionarles necesariamente. Los muchachos son jóvenes de  familia adinerada.

Se alojan en una casa donde tienen sus amas correspondientes a su servicio. Una de las noches deciden salir cada uno por su cuenta. Don Juan de Gamboa  pasea por la calle y al llegar a una casa escucha un susurro y se acerca al lugar, donde oye un susurro de voz donde le preguntan si es un determinado nombre al que contesta que sí y le dicen que recoja un paquete y lo lleva de guardar a un lugar determinado. Cuando mira al suelo se encuentra con que el paquete es un niño pequeño y sin atreverse a llamar a la casa se lo lleva a su alojamiento y al ama que allí se encuentra la dice que busque a una matrona para que la amamante y que luego la traiga de nuevo. Volvió a salir por si en el mismo lugar le seseaban alguna nueva voz cuando se encuentra en plena calle con una pelea a espadas donde hay un solo hombre peleando con otros varios, por lo que se pone de parte del indefenso y logran evitara la celada, aunque el hombre queda herido. Le da las gracias y como oferta le deja su sombrero pues el de don Juan ha desaparecido en la pelea. A la vuelta se encuentra con su compañero Antonio y le comenta lo sucedido, a lo que su amigo le dice que era necesario ir a su aposento para comentarle otro sucedido importante.
Ya en el aposento su amigo Antonio le cuenta que se había encontrado en la calle a una mujer envuelta en mantilla que le preguntó si era español y que le pedía el favor de hacerla desparecer de las calles y que  la llevara a un lugar seguro, siempre sollozando y muy apenada, por lo que finalmente la lleva también a su alojamiento.

Allí sigue el enredo y la joven termina por reconocer que la niña que ha traído Juan es su hija, por lo que les confiesa su verdadera identidad, explicándoles que se llama Cornelia Bentibolli, reconocida como la más bella  mujer de Bolonia, de la que ya los dos compañeros habían oído hablar.

Les contó que había estado prácticamente confinada en su casa con su hermano que no la había dejado salir nunca, pero que se enamoró de un joven y que habían mantenido relaciones a escondidas y del resultado había nacido esa niña.

Al poco de la exposición, sucedió que en la puerta apareció el hermano de Cornelia, solicitando hablar con don Juan, accediendo y el hermano le contó que quería le acompañara a Ferrara a enfrentarse al duque que había mancillado y deshonrado a su hermana engañándola con casarse con ella y, si no accedía, a batirse en duelo. Don Juna accedió   a acompañarle y le contó la conversación a Antonio y Cornelia. Antonio decidió seguir a Juan desde lejos para no llamar la atención y durante el recorrido Lorenzo y Juan se encontraron con un grupo de caballeros entre los que se encontraba el duque de Ferrara que reconoció a Juan como la persona que le había ayudado en la calle.

Juan conversó con el duque de Ferrara comentando los motivos de su búsqueda y el duque le contestó que estaban equivocados, que él reconocía a Cornelia por su esposa y que si no le había prometido sus esponsales era porque su madre estaba empeñada en casarle con otra y él estaba esperando y dando tiempo al fallecimiento de su madre que estaba ya muy vieja. Aclaradas las situaciones, y ya de acuerdo, decidieron volver a pasar encontrarse con Cornelia. Pero Cornelia había decidido irse a Ferrara cerca de la localidad en un edificio religioso donde se encontraba un fraile muy amigo del ama de la casa de los dos españoles.

Cuando llegaron a Bolonia se encontraron con que la habitación estaba ocupada por una falsa Cornelia, produciéndose una escena bastante cómica, y el duque decidió volver a Ferrara, dando encargó a los dos amigos de buscar a Cornelia, pero el duque decidió pasarse previamente por la aldea del cura a recibir su consejo, pues el cura era gran amigo del duque que solía pasar por la aldea para ir de caza y allí finalmente se produjo el encuentro entre los dos amados que celebraron el haberse encontrado.

Inmediatamente el duque de Ferrara ordenó que buscaran al hermano de Cornelia y a sus dos amigos españoles para celebrar los esponsales que fueron muy sonados.

“Los dos españoles llegaron a España y a su tierra, adonde se casaron con ricas, principales y hermosas mujeres, y siempre tuvieron correspondencia con el duque y la duquesa y con el señor Lorenzo Bentibolli, con grandísimo gusto de todos”.

 

Indudablemente es una aventura donde los españoles realizan una labor de intermediarios en el amor y donde Cervantes saca a relucir personajes muy acomodados a la época y al mismo tiempo somete a una crítica las costumbres de la alta sociedad de aquel entonces, pues no hay que olvidar que todos los personajes principales provienen de familias muy acomodadas.