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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Pasamos   a otra provincia, en este caso Cuenca, que dispone de 238 municipios, siendo la segunda en número de la región después de Guadalajara, teniendo en cuenta que nuestra región es la tercera después de Castilla-León y Cataluña de mayor número de municipios con un total de 919.

Hemos seleccionado en esta primera remesa aquellos que  hemos encontrado con mayores aportaciones a sus nombres titulares, aunque seguiremos continuando con todos los que podamos y dispongamos de datos  relevantes y más o menos confirmados.

Tarancón

Tarancón

 Después de la capital es el pueblo más importante de la provincia por número de habitantes y de mayor renta bruta, habiendo pasado de ser una economía rural a una de servicios importante. Ya conocemos sus monumentos como el Palacio de los Duques de Riánsares; Convento San Francisco; Monasterio de los padres Somascos, Casas Palacio, distintas ermitas y el barrio de Castillejo que fue su origen.

Respecto al nombre de la localidad no parece haber tenido un gran acuerdo entre los estudiosos del tema, existiendo diversas versiones.

Una primera se refiere a que el nombre de Tarancón procede de raíces hebreas y que su significado es “Torre del sacerdote”. Una segunda opinión autorizada comenta que su nombre deriva de la palabra “Tarancón”, que es el palo que se cruzaba en las puertas del arco de la Malena, colocado para impedir que lo atravesaran los enemigos. Pasamos a una tercera versión que implica que esta palabra procede de una planta conocida como “Tarancio”, que no es ni más ni menos que “el cambrón” una planta de flores amarillas denominada espino negro, abundante en la zona. Por último la toponimia de “Tarancón” procede de la palabra “Taranco” de raíz europea que  cuyo término “ter” significa “frotar, perforar”.

Belinchón

Belinchón

Importante población en tiempos anteriores por la explotación de sus famosas salinas y dispone de su castillo de Belinchón; la iglesia de San Miguel Arcángel como patrimonio nacional con el “Cristo de la Muralla” y la conocida “Danza de Belinchón”. También conserva su tradición histórica por la muerte del hijo de Alfonso VI, que se refugió en Belinchón y fue muerto por los árabes en el castillo.

La palabra “Belinchón” parece ser que procede de raíces que pueden significar “montículo blanco” y por otro lado su procedencia deriva de una antigua alcazaba árabe, cuyo nombre era Balchúm.

Gascueña

Gascueña

Increíble localidad en pleno corazón de la Alcarria conquense, con su Torre del Reloj y sus dos cuevas vivienda y restos del castillo de Preguezuelo y, cómo no, la iglesia barroca de Nuestra Señora de la Natividad y su cuadro de El Veronés. No hay que olvidar de su tradición de origen francés por la repoblación de los soldados franceses en 1243.

“Gascueña” puede proceder de la repoblación de los gascones franceses durante el reinado de Alfonso VII y que comenzó llamándose “Venta de los gascones”, que, como se deduce, procedía de la Gascuña francesa.

Tragacete

Tragacete

Municipio rodeado de montañas e inicio de la Cañada  Real de Valencia, abundante por su afluencia de aguas y muy próxima al nacimiento de los ríos Cuervo y Júcar y donde se encuentran los cerros más altos de Cuenca: Mogorrita y San Felipe. Existe el monumento religioso de la Iglesia de San Miguel Arcángel y entre sus muchas fuentes destaca la de “Los doce caños”.

La palabra Tragacete proviene del bereber “tagzalt”, que quiere decir “chuzo”, que es una especie de arma defensiva arrojadiza, semejante a un dardo o a una flecha.

Beteta

Beteta

Pueblo localizado en altura de un cerro al abrigo del Castillo de Rochafrida (existe otro de igual nombre en Ruidera) con sus altas casas modernizadas. Interesante por el antiguo aprovechamiento de sus salinas y especialmente de sus cuevas, una de ellas, la Cueva de Hierro, por el aprovechamiento de este mineral, de los más famosos y  apreciados de España en otros tiempos. También es conocida la famosa Agua de Beteta que se vende embotellada.

Parece ser que Beteta procede de un apellido vasco radicado en Priego y que pasó posteriormente  a esta población.

Por otra parte lingüísticamente puede proceder de la similitud con la llamada “Vétera Ibérica”, que correspondería con la actual “Bétera” de Valencia. Otra acepción es que se indica que proviene de la palabra “bether”, que indica “montes de división”, porque ya en los tiempos de los iberos y celtas se ponían mojones de división en los caminos.

 La acepción vasca atribuye que la palabra “Beteta” indica “lugar de piedras” o “limitación de paso”, que posiblemente sea la más aceptada, posiblemente avalada por las construcciones de las casas existentes con balconadas típicas de los vascos.