Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Continuamos seleccionando algunos dichos, expresiones y refranes de uso coloquial más frecuentes, donde intentamos buscar la explicación de cada elocución y su origen, con comentarios alusivos al inicio de cada una de las expresiones que hemos procurado seleccionar entre los más expresivos.

“Ahí le aprieta el zapato”

 Hemos elegido este dicho por la explicación que describen los expertos o entendidos en la materia.

En un principio la expresión indica el defecto o factor humano donde solemos fallar, bien por hechos o razonamientos no entendibles o por cuestiones que le duelen o perjudican a alguna persona.

El origen parece ser que proviene de un cuento antiguo en el que participan un zapatero y un cura.

Los hechos fueron los siguientes:

Un zapatero fue a la iglesia y le confesó al cura que quería separarse de su mujer. El buen cura trató de disuadirle explicándole las grandes virtudes  y cualidades que tenía su mujer en todos los sentidos. El zapatero no debió quedar muy convencido y, quitándose los zapatos, se los mostró al cura que, admirado, dijo que eran preciosos y muy bien confeccionados, a lo que el zapatero contestó que, efectivamente, los había confeccionado con gran esmero y cariño, pero terminó diciéndole al cura que él no podría saber dónde le apretaban, por lo que, por extensión, se ha venido utilizando como frase hecha.

“Armarse la marimorena”

Esta expresión indica el momento en que se forma un gran alboroto y una gran disputa entre distintas gentes, de tal manera que, sin saber nadie el porqué, se enzarzan indiscriminadamente unos contra otros.

La historia se debe a lo ocurrido en una taberna de Madrid, donde era costumbre dar el vino mejor a los clientes buenos y de mayor disponibilidad o categoría y el peor a los más pobres o poco ricos. Uno de esos días los clientes se cansaron de tal discriminación y armaron tal lío que la taberna quedó totalmente destrozada. La expresión “marimorena” proviene de que la mujer del dueño de la taberna, que se indica que fue un tal Alonso de Zayas  y su esposa se llamaba María y la palabra ”morena”, era la típica que se utilizaba en aquel entonces para denominar a las mozas madrileñas.

 Desde estos hechos que ocurrieron en el siglo XVI, se extendió esta expresión que se hizo popular.

“Atar los perros con longaniza”

Refleja síntoma de abundancia y estar sobrado, aunque también en sentido negativo, como “no en todos sitios atan los perros con longaniza”.

Esta expresión es curiosa que se originara en un pequeño pueblo de la provincia de Salamanca, llamada Candelario, donde existía en carnicero que realizaba unas excelentes longanizas que gozaban de gran fama. Un día uno de los operarios tuvo la necesidad de dejar el trabajo durante un momento,  no encontrando donde sujetar al perro para que no se comiera la carne, se le ocurrió atarle a una silla con una ristra de longanizas.

En ese momento apareció  otra persona que vio el hecho y quedó  asombrada de la abundancia con que se procedía en la carnicería y saliendo a la calle lo fue divulgando por toda la localidad.

Además resulta interesante que este choricero se hizo famoso, pues existe un cuadro del pintor Bayeu sobre este personaje que se expone en el Museo del Prado de Madrid. Por cierto el choricero se llamaba Constantino Rico y los hechos ocurrieron en el siglo XIX.

“Mandar a la porra”

Expresión que indica enfadarse con alguien y no querer hablar con él y con la inclusión de olvidarse de él, con un tono despectivo.

Su origen es de orientación militar. A la “porra” se la llamaba al palo que utilizaba el soldado encargado del tambor y que se colocaba en lugar apartado del acuartelamiento y era el lugar a donde se mandaban arrestados a los soldados que cometían alguna incorrección militar.