Cuadernos Manchegos
La Guardia Civil víctima del modelo policial

La Guardia Civil víctima del modelo policial

No han pasado más de 48 horas desde que los medios de prensa digital, radio y televisión, publicaran la noticia del fatídico hecho ocurrido en un Puesto de la Guardia Civil, donde unos delincuentes comunes accedieron sin ningún tipo de obstáculo, robando varias pistolas, munición y uniformes de los Guardias Civiles allí destinados. Hacer constar que la rápida y eficaz actuación de los Guardias Civiles dio con el paradero de los malhechores, procediendo a su detención y recuperación de lo robado, por lo que no cabe más que felicitarlos con la máxima efusividad.

Si, aunque parezca un hecho aislado, lo peligroso de lo acaecido, es que ya los delincuentes no respetan ni el más básico concepto de la seguridad pública, que son las instalaciones donde están erradicadas, en este caso los Puestos de la Guardia Civil. Son una cantidad importante de Puestos de la Guardia Civil que permanecen cerrados las 24 horas o abren unas horas a la semana.

Para ver el origen del problema tenemos que irnos a la legislación que desde el año 1986 a través de la Ley 2/1986, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, regula el actual Modelo Policial. A través de esta Ley se plasmaron las competencias, estructuras y modo de organización de los cuerpos policiales.

Visto los robos que se vienen acaeciendo cíclicamente en diferentes instalaciones de Unidades de Seguridad Ciudadana (Puestos) del territorio donde la Guardia Civil es competente y está desplegada, la conclusión se cae por su propio peso; el Modelo Policial está haciendo aguas cuando la delincuencia, ya no produce sus hechos contra las personas y propiedades de los ciudadanos, sino que se atreven a realizarlos en las mismas instalaciones de quienes debemos proteger la seguridad pública de los ciudadanos.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), llevamos demandando desde hace más de una decena de años, que este Modelo Policial esta caduco y no da una respuesta eficaz con su estructura, sobre todo en lo que afecta a la Guardia Civil. No escuchamos noticias de esta índole que se produzcan en instalaciones de otros cuerpos policiales del estado español.

Los dirigentes políticos y los gobiernos del estado español son conocedores de la problemática de la falta de adaptación estructural de la Guardia Civil al actual mundo globalizado de la delincuencia que posee un dinamismo y adaptación más rápido que el que ofrece la Seguridad Pública, ello sumado a la dificultad de la vigilancia de la vasta demarcación adjudicada a la Guardia Civil y al y que genera una problemática con el servicio que se debe dar al ciudadano. El modelo de estructura de las Unidades de la Guardia Civil resta operatividad al modelo de servicio presencial, debido a las pobres plantillas de muchas de esos más de 3000 puestos de la Guardia Civil, de no más de 8 agentes por Unidad.

En una reciente entrevista con un representante político, este nos trasladaba su preocupación del desplazamiento hacia núcleos urbanos más habitados y con más industria y actividad comercial de las pocas patrullas que vigilan la demarcación de su pueblo natal.             En sí, el cambio del Modelo Policial ya se está produciendo sin que los actores políticos y de gestión se hayan dado cuenta, cuando a través de este tipo desplazamientos de patrullas

Los partidos políticos deben comenzar a educar a sus representantes en el sentido de que unas Instalaciones de la Guardia Civil cerradas las 24 horas y vulnerables no es la solución. Deben replantearse que tipo de seguridad pública quieren y solicitar tener presencia policial en sus calles las 24 horas del día, a través de la reorganización de Unidades, con la concentración de efectivos para ganar potencial de servicio y tener más patrullas disponibles en cada uno de los “distritos” o agrupación de municipios a englobar en una demarcación.

Por otro lado el Gobierno debe ser consciente que las instalaciones de la Guardia Civil actuales, muchas de ellas obsoletas y en un estado de regular a malo debido a su antigüedad y falta de mantenimiento e inversiones, necesitan la ejecución de esos planes que a bombo y platillo anuncian cada cuatro años los Gobernantes. Dichas instalaciones necesitan estar abiertas las 24 horas, a través de una reorganización de efectivos, necesitan una modernización de instalaciones, de la flota de vehículos, de la modernización de los elementos necesarios para la actividad, así como aquellos dirigidos a la protección de los Agentes, todo ello con el fin de dar un servicio más adecuado y moderno a los ciudadanos.

Para terminar, y con la noticia que con la que empezamos en esta Nota de Prensa, si los delincuentes ya han perdido el respeto hasta con las Instalaciones de los Agentes que representan a la Autoridad, algo está fallando y necesitamos un cambio bien diseñado y que modernice al menos el Modelo Policial en la Guardia Civil.