Puntos Inclusión Digital Diputación Ciudad Real
Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Ecologistas en Acción ha reclamado mediante un escrito a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) que las obras del aeródromo de Chozas de Canales se paralicen definitivamente y se anule el proyecto.

La asociación ha podido comprobar que tras su demanda de paralización de las obras por perturbaciones graves a la fauna protegida realizada el pasado 12 de agosto se produjo una casi inmediata retirada de maquinaria de la zona de afección. Un espacio de singular valor ecológico por albergar una nutrida comunidad de aves esteparias protegidas y por formar parte del territorio de cría del águila imperial ibérica, especie en peligro de extinción.

A día de hoy las obras siguen paralizadas, si bien se desconoce si es porque se ha abierto algún tipo de expediente sancionador o de paralización,  o si ha sido por el revuelo que tan polémica actuación ha provocado.

Ecologistas en Acción estima que una vez conseguida la paralización de las obras lo que procede es mantenerla, depurar responsabilidades y poner en limpio la situación del aeródromo ya que está plagada de irregularidades.

Por ello, se ha dirigido un escrito a AESA, el órgano sustantivo que debe velar por la legalidad de las actuaciones que autoriza, para reclamar dos acciones.

En primer lugar, que se incoe expediente sancionador a la empresa promotora Aerohobby Aviación Deportiva s.l. por incumplimiento de las disposiciones ambientales que rigen para que el proyecto se pueda ejecutar, entre ellas, la de evitar perturbaciones graves a la fauna protegida y la de disponer de una evaluación de ambiental actualizada.

Ecologistas en Acción denuncia ante AESA que las obras se iniciaron sin avisar al órgano ambiental y sin contar con el preceptivo informe de fauna que también se debía enviar al órgano ambiental. Todo ello, además, con probable mala fe por parte de la empresa y  provocando daños en la fauna protegida.

Las obras iniciadas han supuesto la explanación de unas 25 hectáreas de las 32 que tiene la parcela adscrita al proyecto. Se ha removido el terreno con maquinaria pesada en un espacio de 1,3 kilómetros de largo y un ancho variable entre los 150 y los 300 metros. En ese emplazamiento y en su entorno inmediato habitan distintas especies de aves protegidas de rapaces y aves esteparias, a las que se ha sustraído una parte fundamental de su hábitat en la época de cría y a las que se ha impulsado a desplazarse a zonas menos seguras y propicias.

En segundo lugar, se solicita a AESA que se revise la autorización del aeródromo, que data nada menos que de marzo de 2015, y que incorpora una declaración de impacto ambiental todavía más antigua, de abril de 2011. A juicio de Ecologistas en Acción ambos documentos han quedado obsoletos y podrían haber caducado, lo que imposibilitaría la construcción del aeródromo.

A todo lo anterior hay que añadir una actuación cuando menos negligente por parte de la empresa promotora, por haber producido los daños ambientales presuntamente a sabiendas de los riesgos que se corrían. Por lo que la paralización de las obras debería de ser definitiva y firme ya que las sanciones a las que se enfrenta la empresa son de carácter grave o muy grave y requieren la restitución del daño causado.

Por su parte, Ecologistas en Acción ha trasladado copia del escrito tanto a la Junta de Castilla-La Mancha, a través de la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad, como al MITECO, a través de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, y se solicita a ambos organismos que velen por la protección del medio ambiente e insten a AESA a la paralización definitiva del proyecto.