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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Esta leyenda hace referencia a nuestra Señora la Virgen del Prado, patrona de Talavera de la Reina y cuya festividad se celebra el 8 de septiembre..

Se cuenta que un posadero tenía hospedado en sus habitaciones un capitán de la Orden de San juan que estaba preparando ir en combate a la guerra.

Una de esas noches que pernoctaba en su habitación tuvo el descuido de que su lámpara cayera en un pozo que se encontraba en el patio de la hospedería.

Avisados del hecho se quiso recuperar  la lámpara y, en ese momento, uno de los soldados del capitán, que se llamaba Juan,  se prestó a bajar al pozo para recuperarlo.

Agarrado a la maroma del  brocal fue bajando poco a poco y con gran cuidado, cuando, de repente, parte del brocal del pozo cedió, cayendo varias piedras y golpeando al soldado que terminó cayendo al fondo del pozo. Un esclavo del capitán que era turco se ofreció   a descender para recuperar al soldado y así lo hizo tomando mayores precauciones, pero, con la misma mala fortuna que el soldado, terminó por hundirse el resto del brocal y además también se hundió una parte del propio patio y el turco quedó igualmente sepultado.

 Todas las personas se dispusieron a salvar a los dos, acudiendo con presteza para ayudar a su recuperación y, con grandes esfuerzos, entre unos y otros consiguieron recuperar el cuerpo del turco que había quedado muerto, por lo que pensaron que el joven soldado había corrido la misma mala suerte. Prosiguieron en la búsqueda y lo más sorprendente es que el soldado se encontraba entre los restos vivo y con muchos esfuerzos consiguieron sacar al soldado, ya que se habían caído varias piedras que quedaron encajonadas haciendo un vacío que le había permitido respirar.

La gente comenzó a pensar en que era un milagro, cuanto más que el propio soldado explicó que cuando caía al pozo se había encomendado a la  Virgen del Prado. Por este suceso el muchacho fue llamado Juan del Pozo y el capitán explicó que el soldado le había confiado todos sus ahorros por si moría en el frente de batalla se los gastara en hacerle unas misas.