Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Las tinajas de cemento se comenzaron a construir hacia el año 1915, aunque, cuando mayor proliferación tuvieron fue a partir de 1920 y en el período de veinte años posteriores es cuando más constancia tenemos de la intensidad en la realización de este tipo de tinajas, llegando hasta el año 1940.

En este artículo describiremos someramente la ejecución del relleno de cemento de las tinajas, una vez que se disponía del armazón de alambre previamente preparado.

El entramado de alambre solía necesitar unos 60 a 70 kilos de un alambre de aproximadamente  entre 4-6 mm.

La mayoría de las tinajas solían tener una capacidad de 400 a 600 arrobas (6.400 a 9.600 litros).

El recubrimiento de cemento de las tinajas eran operaciones realizadas por cuadrillas de verdaderos especialistas y requería experiencia y buena práctica. Este recubrimiento se realizaba con los materiales habituales  que eran arena, cemento y agua que formaba una pasta con las que se iba rellenando toda la superficie de las tinajas hasta quedar en la  estructura que conocemos.

El tiempo de duración en el revestimiento de la tinaja podría variar entre cinco a seis días. Hemos elegido un ejemplo para una tinaja de 500 arrobas. Una tinaja de este tipo podía tardarse en cementar, del orden de cinco o seis días, dependiendo fundamentalmente de la temperatura ambiente, influida por la época del año, pues la diferencia estribaba en el tiempo que tardara en fraguar la pasta si fuera verano o invierno.

La mezcla de la masa de pasta se realizaba generalmente al cincuenta por ciento, mitad por mitad, lo que suponía aproximadamente siete espuertas de esparto, cada una de siete kilos, añadido a un saco de cemento de 50 kilos y la cantidad de agua que se utilizaba era de unos tres calderos por saco, que supone un poco menos que un cubo de agua.

Lo más usual es que se dieran cinco manos desde el interior de la malla de alambre. En la primera mano se utilizaban siete espuertas y se echaban unos seis sacos de pasta; en la segunda y la tercera mano unos cuatro sacos de pasta cada uno y la última se gastaban unos cinco o cinco y medio kilos de la pasta preparada.

Una vez conformada la estructura interior del cuerpo del alambre se daban tres manos de pasta por la parte exterior. Cada mano tenía asignado un nombre. Así la primera se llamaba “igualar” y se solían gastar tres sacos de pasta; la segunda mano era “amaestrar” y se empleaban cinco sacos y también unos cinco sacos en la tercera que era la llamada “enlucido”.

Finalmente para la boca se utilizaban medio saco de pasta utilizando una  moldura giratoria.

El peso total de una tinaja de 500 arrobas podría ser de unos 3.000 kilos.

En aquellos años -1920-1940- los jornales para la construcción de tinajas se pagaban entre 2-3 pesetas por arroba, llegando a 1940 a las 6-8 pesetas, lo que supone para nuestra tinaja de 500 arrobas unas  1.500 pesetas a inicios de ese año y unos máximos de 3.000 pesetas a finales de esos años.