Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

El Alamín fue  el nombre dado a una finca agraria donde se construyó un poblado de casas en la que  vivían los trabajadores del campo y que estaba situada  próxima a la localidad de Villa del Prado en la provincia de Madrid, aunque parte de la finca pertenecía a la provincia de Toledo y que llegaba al río Alberche.

Tuve oportunidad de  visitarlo en varias ocasiones siempre en fines de semana por cuestiones de tipo familiar.

El poblado en aquel entonces era bastante agradable. Las casas eran de buena construcción y distribución de una sola planta, aunque existían otras de dos plantas para las familias más numerosas con un porche exterior y un patio interior. El poblado estaba distribuido de forma geométrica con calles paralelas y existía que yo recuerde una iglesia y un bar y en total unas cuarenta casas.

El propietario en aquel entonces, que creo recordar que fueron en los años 1962-65, era el llamado Marqués de Comillas, que disponía de una finca de gran superficie, donde creo recordar que también disponía de ganado lanar, si mal no recuerdo.

La explotación de la finca la realizaban los jornaleros que residían en el poblado y la dirección técnica la llevaban entre dos técnicos agrarios, uno encargado de la logística y otro responsable del manejo de maquinaria y organización y distribución del trabajo, ayudado por capataces.

En aquel entonces la agricultura era prometedora y la explotación daba buenos resultados, dedicándose a cultivos como el tabaco y el algodón, por lo que los cultivos funcionaban correctamente y la disponibilidad de agua mejoraba las condiciones de los cultivos.

El ambiente de los fines de semana, especialmente el domingo, era como una barriada de Madrid o de cualquier pueblo, pues los trabajadores se reunían en el bar y los muchachos jugaban por las amplias calles y parques de campo donde se podía jugar con toda libertad y la cantidad de muchachos era notable y creo recordar que existía un lugar donde las monjas recogían a los muchachos o por lo menos estaban allí, supongo que sería en alguna especie de convento, que luego me afirmaron que así fue. Según comentaban los muchachos de allí lo pasaban muy bien y se divertían bastante por lo que supuse que la vida en el Alamín era de lo más sencilla y tranquila.

No he vuelto a regresar al poblado, pero según noticias de conocidos del pueblo de Almorox, el poblado se abandonó hace más de 20 años y actualmente se encuentran las casas abandonadas y totalmente deshabitadas, aunque pare ser que ha habido muchas gentes que se han aprovechado de esta circunstancia y han actuado de esta situación en actos de vandalismo. También me han indicado que actualmente se encuentra en manos de una empresa privada.