Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Este pequeño pueblo se localiza en la carretera que proviene desde Barco de Ávila y lleva hasta Plasencia en  la provincia de Cáceres, al suroeste de la provincia de Ávila y perteneciente a esta provincia.

Conserva todas las características propias de un pueblo  de la sierra, rodeado de montes altos y con gran abundancia de pastos, ubicado en las estribaciones de la sierra de Gredos, con una altitud de 1167 metros y muy próximo al pueblo de Tornavacas.

Su población se ha mantenido por la cría de ganado vacuno lechero en libertad, aprovechando las épocas de estío en las cumbres y sierras de la zona y en el invierno con el heno recogido de sus numerosos prados y abundante hierba debido a la humedad y lluvias en las sierras del Tremedal y de La Nava.

Es un pueblo que ha sufrido despoblamiento pues llegó a tener 865 habitantes  en 1.960 y a partir de esa fecha se produjo la emigración masiva, teniendo actualmente unos 112 habitantes.

Esta bordeado por el río Aravalle y dispone de unas vistas paisajísticas de gran belleza pues desde la misma localidad y  el puerto de Tornavacas se pueden observar algunos pueblos del encajonado valle del Jerte, por todos conocidos por la impresionante imagen que presentan sus cerezos en la época de la floración.

El pueblo dispone de su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Visitación y la mayoría de las casas se encuentran en la misma carretera.

 Puerto Castilla es un pueblo tranquilo, acomodado y donde el sosiego y la calma y la abundancia de agua en todos sus entornos permite disfrutar de variadas rutas y paseos por el entorno.

Es un pueblo con una climatología típica de las zonas de sierra donde en verano se puede disfrutar de unas temperaturas muy agradables, siendo un lugar apacible y acogedor, con posibilidades de realizar rutas turísticas y aunque no existen casas rurales, su visita es muy interesante por los paisajes que proporciona y por poder acercarse a las orillas del río.

Al tratarse de un pueblo que en verano las temperaturas, como hemos indicado, son muy asequibles muchas de las personas que emigraron en su tiempo aún conservan intactas sus viviendas, incluso reformadas y acomodadas para pasar unos cuantos días o largas temporadas, por lo que la población en verano se llena de anteriores vecinos y de otras personas  que pasan por la población a disfrutar del clima y de los paisajes.