Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En otoño de 2017, Ecologistas en Acción de Cuenca tiene conocimiento de que se habían estado capturando y trasladado ejemplares de Nutria  Euroasiática (Lutra lutra) del entorno de la Laguna de Uña y el Rinón de Uña y que, este traslado se estaría llevando a cabo desde tiempo atrás.

Preocupados por conocer el motivo de la realización de capturas de una de las especies más emblemáticas y un entorno protegido, se ha preguntado y pedido reiteradamente información a los gestores del Parque Natural relativas a: el informe previo a la realización de las capturas, su justificación, los permisos necesarios según la normativa y las memorias anuales de esta actuación. No solo es importante saber el motivo de las capturas y el número de individuos capturados, sino también el sexo, el estado reproductivo en el momento de la captura (capturar hembras en plena crianza condenaría a muerte a sus crías) y, el seguimiento y posible efecto en las poblaciones de destino (donde se pueden introducir enfermedades, y dependiendo del número de traslados, también desequilibrios poblacionales, alteraciones sociales, etc).

Por mí y por todos mis compañeros Unicef

La Nutria Paleártica (Lutra lutra) es una especie protegida, incluida como vulnerable en el catalogo regional (Decreto 33/1998) y nacional, la UICN define su estatus como „Casi Amenazada“ (NT) en el ámbito europeo. Esta en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas en la categoría de „Vulnerable“. Se trata del  un mustélido de gran tamaño, de habitos acuáticos, indicador de la buena calidad el hábitat, por lo que su presencia supone un importante patrimonio para los conquenses y motivo de orgullo para los serranos.

La Ley 9/1999 expone en sus artículos 63, 64, 65 y 66 el régimen de protección y las condiciones en las que se pueden capturar ejemplares de especies protegidas, que en todo caso requiere de autorización previa. Especielemte el artículo 66 refleja las condiciones que debe cumplir la solicitud de estas actuaciones.

Lamentablemente, la respuesta ha tardado muchos meses en llegar y, mientras tanto, se han seguido realizando capturas y traslados de nutria, el informe finalemente proporcionado, está fechado en mayo de 2019 (por lo tanto es posterior a la propia intervención), es muy incompleto e insuficiente para permitir una actuación como esta.

Lo que se deduce de esta documentación, es que en se han iniciado las caturas sin autorización previa como exige la Ley, Extremo este que Ecologistas en Acción considera muy grave y un mal precedente, puesto que es la administración que debe velar por la protección de la flora y la fauna la que podría estar incumpliendo dicha protección.

Ese documento deja en claro, tan solo, que esas capturas se están realizando y, que los animales se están trasladando al entorno de Buendía. La justificación de esta actuación sería que el exceso de población de nutria causa pérdidas económicas a la piscifactoría de Uña. Pese a que en los informes se estima una bajada poblacional (de tres grupos familiares en 2017 a dos en 2019), se persiste en las capturas, aparentemente incluso, a día de hoy.

Lo primero a ser valorado debe ser la propia función de la Piscifactoría, se trata de una herramienta que, en un principio, esta destinada a la repoblación  de una especie autóctona (la trucha común),perose ha convertido en un criadero de individuos, que son destinados a zonas de pesca deportiva que se capturan el mismo día de su suelta. Por otro lado, la protección de la Nutria está entre los objetivos prioritarios del Parque, como se recoge en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, en concreto en el apartado 6.11: Directrices y recomendaciones para la protección de los ecosistemas acuáticos y reibereños. El punto de partida es preguntarse ¿como es posible que en un Parque Natural primen los posibles efectos económicos en una actividad no prioritaria, sobre la presencia en la zona de grupos familiare de uno de los animales representativos y protegidos del Parque Natural?.

Pero incluso obviando la cuestión de partida, los informes que nos han presentado, no han podido demostrar una sobrepoblación real de Nutrias, ni que las mismas sean las causantes de todos los daños que se les achacan. Los métodos de muestreo a los que aluden los informes (como la abundancia de huellas sobre nieve), son muy imprecisos (en el caso de las huellas en nieve, más aun, ya que, alguno de los años de intervención, apenas ha nevado). Entre el informe de pérdidas de la piscifactoría, se han atribuido a la nutria una proporción de las bajas injustificadamente abultada, además de las que pueden estar causando otros depredadores, se están atribuyendo a la presencia de nutria muchas pérdidas por estrés y alteraciones, cuando las condiciones de la cría en la propia piscifactoría, la presencia de grupos humanos y muchas otras, pueden ser causas mucho más probables. Las bajas por estrés, las enfermedades y diversas infecciones, son muy habituales en instalaciones como piscifactorías, donde los animales están concentrados y en condiciones muy diferentes de las del entorno biótico natural.

Además de los posibles efectos perniciosos sobre las poblaciones de nutrias del entorno de Uña (no olvidemos que las nutrias son, además, un animal social y con fuertes vínculos familiares), no se están valorando adecuadamente los posibles efectos sobre el entorno de destino de las Nutrias traslocadas, el del embalse de Buendía. En muchas ocasiones, el traslado no natural de animales de una especie de unas poblaciones a otras, puede hacer que se trasladen también enfermedades contra las que la población de destino no está preparada, o simplemente que se desequilibre su composición poblacional, social y genética, con el efecto que estos desequilibrios pueden además tener, sobre los ecosistemas donde se introducen.

Desde Ecologistas en Acción de Cuenca pedimos que se paralice de forma inmediata la captura y traslado de nutrias del entorno de la piscifactoría de Uña. Se pide así mismo, que las actuaciones que se realicen en el Parque Natural, no se hagan con un objetivo meramente economicista, y menos aún cuando, como es el caso, la función principal parece ser para una actividad recreativa. La gestión del Parque Natural debe ser la de velar por la sostenibilidad de los valores que le dan el carácter de figura de protección, y uno de los objetivos fundamentales es la protección de especies que, como la nutria, son los representativos del medio que se pretende preservar.