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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Con este nombre se conoce a un yacimiento de lo que fue una ciudad romana, situada a los pies del Embalse de Buendía  en el término municipal de Cañaveruelas en la provincia de Cuenca.

Su conocimiento era ya nombrado en el año 179 a C. y sus restos se encuentran sobre una antigua ciudad celtíbera. Fue una importante ciudad pues tuvo el rango de municipio y ostentó una gran relevancia hasta el siglo II de nuestra era y dejó de tenerla a partir del siglo III. Posteriormente  fue sede episcopal en la época del Concilio de Trento, aunque posteriormente la sede fue trasladada a Cuenca capital.

El yacimiento corresponde a lo que en realidad fue una verdadera e importante ciudad -se dice que tendría 23.000 habitantes- y se han descubierto todas las dependencias y servicios propios de una verdadera urbe ciudadana.

El yacimiento se comenzó a excavar en 1972 y actualmente se continúan las prospecciones. En las 20 hectáreas que ocupaban las construcciones de la ciudad que tenía una ordenación urbana de calles octogonales y donde se han encontrado viviendas y un Domus de mucha importancia y superficie que  permite asegurar que se trataba de la vivienda de un gran alto cargo. La ciudad disponía un recinto amurallado con dos grandes torres.

Además de una Casa del Médico, de la que se han hallado diversos utensilios médicos. Hay que añadir los restos de la existencia de una basílica.

Se hallan además los baños y las termas, así como un aljibe para las aguas, un foro y también restos del periodo visigodo.

 Entre los restos encontrados, además de los de la Casa del Médico, se han localizado pinturas murales y diversas acuñaciones de monedas visigodas,  romanas e hispánicas de gran valor histórico.

A pocos kilómetros de la ciudad existen otros restos arqueológicos perteneciente a un Monasterio Servitano, de los esclavos de María, fundado por San Donato, en un paraje denominado el Vallejo del Obispo, donde existen el oratorio, el comedor y una par de salas más debajo de la roca.

A ello hay que incluir el lugar llamado la Fuente del Pocillo, que como su nombre indica es una fuente que aparece un baptisterio para el bautismo  del tipo visigodo.

Todas las piezas encontradas se encuentran en el Museo de Cuenca.

Muy cerca de Ercávica, al otro lado del río, fue famoso y muy conocido el Balneario de la Isabela, hoy en día desparecido por el Embalse. Este balneario poseía aguas medicinales y era muy visitado por reyes y grandes personajes ya incluso anteriormente a su construcción definitiva por Fernando VII, se conocían sus propiedades curativas desde el siglo XVI, que ya se visitaban y, después de varias actuaciones, fue definitivamente modificada por Fernando VII, dándola el nombre de Isabela en honor de su segunda esposa María Isabel de Braganza. Con la guerra civil el balneario fue perdiendo importancia hasta su desaparición, aunque las gentes seguían acudiendo pero de forma precaria por no disponer de los servicios necesarios. No obstante La Isabela llegó  a ser una ciudad donde Fernando VII decidió se instalaran gente al cuidado del balneario y de las tierras de cultivo, que tuvieron que abandonar cuando se construyó el Pantano de Buendía en cuyas aguas quedó sumergido.

En definitiva la visita a esta zona de Cuenca puede resultar muy interesante y de gran importancia cultural y turística, si añadimos la proximidad también de la Ruta de las Caras de Buendía.