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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

Sale a colación este archivo por el simple hecho de haber recordado a un buen amigo, mejor dicho a un buen compañero del servicio militar que se llamaba Gil y que era de un pueblo con el nombre de Azuaga en la provincia de Badajoz y, mira por dónde, que en su pueblo existe una calle que se llama casualmente de San Gil.

Este compañero de la mili era una persona sencilla, agradable, simpática y muy poco dado a juergas y cuchufletas, siendo muy serio en sus cosas y asuntos.

En el tiempo que estuvimos juntos-unos tres meses-  en los momentos en que podíamos conversar siempre nos hablaba de su pueblo, de Azuaga, del que tenía una añoranza especial y que  en la mayoría de las ocasiones terminaba casi llorando.

Yo no conozco personalmente este pueblo, pero mi amigo estaba completamente enamorado de su Azuaga natal, pero es que además de llamarse Gil, siempre decía que en su pueblo tenía su propia calle.

Primeramente hablaremos de San Gil, que es un santo del siglo VI, que se retiró al  monte viviendo como un eremita y alimentándose de la leche de una cierva que fue perseguida por los cazadores y se refugió con este santo. El rey Childeberto le nombró sacerdote y le edificó una iglesia con su nombre. Se le representa sentado con una cierva en su compañía y con una flecha insertada en su mano y su  onomástica se celebra el 1 de setiembre y es el abogado de los pecadores, protector de los pobres, tullidos y defensor de la enfermedades del cáncer.

Es el patrón de la ciudad de Edimburgo y en España está muy representado en muchos hoteles y existen tres localidades con este nombre: en hispano-américa en Colombia, una ciudad en Cáceres y el famoso barrio de San Gil en Sevilla. Pero además existen una variada colección de ciudades que tienen calles con su nombre como: Talavera de la Reina, León, Cuenca, Guadalajara, Castellón, Madrid, Medinaceli y Sevilla entre otros y numerosas iglesias dedicadas a este santo.

Azuaga es una localidad de la provincia de Badajoz y muy próxima a Sierra Morena. Su población ha sufrido varios cambios a lo largo de los años pasando de unos 4.000 habitantes  en 1842, para,  posteriormente, su población creció, llegando a tener hasta cerca de los 18.000 ciudadanos; en el año 1960, y a partir de esa fecha, se produce una despoblación, y actualmente tiene una población aproximada de cerca de 8.000 habitantes.

Azuaga se convirtió en una de las ciudades más importantes en el sector minero por disponer de las minas de plomo más importantes, llegando a ser la mayor productora mundial de este metal, además también se extrae plata, por lo que su población depende fundamentalmente de los yacimientos existentes.

En cuanto a su casco urbano la localidad de Azuaga hemos de decir que es un pueblo muy bien estructurado con gran uniformidad en sus edificios y en su calles y concretamente la calle San Gil es una de las más largas del pueblo con 129 números en la izquierda y 100 en el la calle de la derecha, con todas su casas de un blanco esplendoroso y uniforme en todas las casas.

Históricamente es una población antiquísima habiéndose encontrado yacimientos y restos arqueológicos en la época megalítica y ha pasado por totas las dominaciones de España: romanos, visigodos, árabes y toda la historia posterior nacional.

El pueblo es limpio, bien cuidado y muy uniforme en su configuración y repleto de calles muy bellas y bien presentadas.

Entre sus edificios más importantes nos encontramos con la Iglesia de La Merced; la escultura al Cristo del Humilladero; restos del castillo y de la alcazaba, además de construcciones típicas de la arquitectura extremeña como los dos teatros.