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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

No queremos pasar a describir el establecimiento y labor realizada en nuestra Región por la Orden de Los Templarios sin antes proporcionar unos apuntes de la permanencia en otras zonas de España, especialmente en ciertos lugares donde su impronta dejó grandes rasgos de su forma de vivir y de realizar su actividad guerrera, económica y religiosa.

En España los templarios tuvieron gran representación, especialmente y como es lógico en la mitad norte de la Península donde los musulmanes no tenían presencia. Así se encuentran representaciones por toda Galicia, Castilla-León en Valladolid, León, Palencia, Zamora, Salamanca; La Rioja, Murcia, Badajoz, Cáceres y Toledo, aunque especialmente fue en Aragón donde tuvo mayor representación y donde se encontraron con mayor número de concesiones, provocado específicamente por el conocido testamento otorgado por Alfonso I, el batallador, que no quiso dejar sus territorios en manos de su descendencia y cederlos a las órdenes militares, por lo que a partir de ese momento su potencial económico se incrementó notablemente.

Así, por ejemplo, nos encontramos con la encomienda de Ponferrada, conocida y muy estudiada por su famoso castillo, donde los templarios establecieron una encomienda cedida por el rey Fernando II en el año 1178 y aunque posteriormente fue retirada por orden del rey Alfonso IX de León, en un segundo momento posterior y después de unos acuerdos se les encomendó el castillo de Ponferrada además de otros.

Posteriormente este castillo y su encomienda, con el juicio de los Templarios en Francia y, en temor de que se hicieran cargo de sus encomiendas, el gran maestre del temple en León, Rodrigo Yáñez, entregó todos los dominios al hermano del aquel entonces rey de León, Fernando IV.

Otra de las zonas donde se hizo presente la estancia de los Templarios fue en Monzón (Huesca), cuyo castillo fue cedido a los templarios en el año 1143, que realizaron varias modificaciones estructurales en su estructura. De igual forma, con la disolución del Temple, el castillo fue asediado por Jaime II, hasta que se rindió. En este castillo es donde se guardaban gran cantidad de joyas y parte del tesoro real.

 Dentro del camino de Santiago, donde los templarios protegían a los peregrinos y donde en el recorrido construyeron hospitales y lugares de descanso, existen varios lugares que dejaron constancia de la presencia de los templarios. Así se hace referencia a la iglesia de Santa María de Eunate, dentro de la importante encomienda de Puente La Reina y en el mismo camino de Santiago se hace referencia a la Iglesia del Crucifijo y la Iglesia del Santo Sepulcro.

 Por último, y terminando con la muestra de los templarios fuera de nuestra región, mencionamos el castillo de Miravet, en Tarragona, en un recodo del propio rio Ebro y en una especie de acantilado en una loma, donde fue un lugar estratégico y cuyo castillo, de origen árabe, fue modificado por los templarios. Este castillo fue pasado a los templarios por Ramón Berenguer IV, en 1156 y fue importante porque en él se encontraba el archivo central de los templarios y el tesoro de la encomienda.

Como podeos comprobar el poder  general de los templarios fue mucho más que importante, pues durante su período de actuación la mayoría de reyes dependían de los templarios a los que se debían numerosas favores y prebendas por su gestiones y victorias militares, económicas e incluso hospitalarias.