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Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

En un medio eminentemente agrícola que vincula su economía a la producción vitícola tanto en su aspecto agrario como en su factor agroindustrial y cooperativo es importante resaltar a un ilustre personaje que fue uno de los Ingenieros Agrónomos que durante finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, dejó el cartel de Tomelloso en un lugar preponderante en un medio tan sumamente complejo en aquel entonces donde la tecnología no estaba excesivamente adelantada en cuanto  a los problemas técnicos que planteaban los distintos cultivos y donde el personaje que presentamos tuvo una labor encomiable, especialmente en la defensa de los cultivos contra plagas y enfermedades, así como la introducción de determinado cultivos en España.

Nos referimos a Carlos Morales Antequera, nacido en Tomelloso en el año 1883  y fallecido en Ciudad Real en 1961. Estudió la carrera de Ingeniero Agrónomo en Madrid y tuvo su primer destino en 1908 en Sevilla, donde durante largos años realizó un labor encomiable hasta el año 1918. En su estancia como Director de la Granja Agrícola “Alfonso XII”, introdujo el cultivo del algodón en Andalucía y realizó una labor técnica de aplicación de tratamientos en naranjo, especialmente en el tratamiento contra la “serpeta” o cochinilla que producía grandes mermas en la cosecha, utilizándose la llamada “fumigación cianhídrica” que consistía en tapar los naranjos e inyectarle este gas que asfixiaba a las cochinillas, lo que en Andalucía se llamaba “entoldar” y al fruto obtenido se le denominaba “naranjas entoldadas” que ofrecían mejor calidad. No obstante esta práctica desapareció por resultar extremadamente peligrosa. Además se aplicaron tratamientos en el olivar para la desinfección y eliminación del arañuelo, también con ácido cianhídrico y otros productos como zotal o jabones, reemplazados actualmente por insecticidas biológicos.

Posteriormente pasó destinado a su provincia donde realizó una extensa labor de aplicaciones de  combate para eliminar la espantosa plaga de la langosta que asoló la zona. Fue condecorado con la Encomienda Número de la Orden Civil de Mérito Agrícola y, entre otras  actuaciones, fundó la Estación Enológica de Alcázar de San Juan y un Estación olivarera en Almodóvar del Campo.

 Llegó a ser Secretario General de la Dirección de Agricultura y prosiguió con los estudios sobre el cultivo de plantas industriales como algodón y tabaco.

Además de su actividad técnica fue un escritor de temas agrícolas publicando cuatro libros: “El ensilaje y sus ventajas”; “Introducción de los riegos en Andalucía”; “Recolección de cereales” y “Siega y trilla mecánicas” y fue colaborador  en distintas revistas y artículos periodísticos así como en la radio, donde creó los famosos personajes radiofónicos “Don José y Juanón”

Su amplia labor desarrollada ha sido reconocida por distintas localidades cuyo nombre se encuentra reflejado en calles como es el caso de Tomelloso.