Cuadernos Manchegos
Cuadernos Manchegos

La presidenta de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha (FEMPCLM), Tita García Élez, ha aseverado que desde la Federación se va a “contribuir a la mejora del bienestar de la infancia en los 919 municipios de Castilla-La Mancha, pues los niños y las niñas han de ser la máxima prioridad para las entidades locales que aspiran a dirigir su presente mirando al futuro”.

Ley de despoblación

En este sentido ha reconocido que, desde el año 2014, se viene colaborando en la promoción de iniciativas para reconocer a los niños y niñas como ciudadanos de pleno derecho, así como trabajando para habilitar canales de participación de la infancia y las familias en la vida de los municipios de la Comunidad autónoma.

Así lo ha destacado tras la firma del convenio para la promoción, desarrollo e implantación del programa ‘Ciudades Amigas de la Infancia’, que ha suscrito esta mañana con la consejera de Bienestar Social, Bárbara García; y el presidente de Unicef Castilla-La Mancha, Joaquín Garrido. También han estado presentes el secretario general de la FEMPCLM, Tomás Mañas; y el director general de Infancia y Familia, Gregorio Gómez.

García Élez ha abierto a las entidades locales de Castilla-La Mancha para que, a través de las diferentes políticas, se contribuya a la implantación del programa ‘Ciudades Amigas de la Infancia’. Es fundamental, ha dicho, “poner los derechos de los niños en el centro de la actividad municipal”; así como “impulsar estas alianzas que hoy ponemos sobre la mesa en nuestro compromiso con la infancia y la juventud, para darles voz, para tener en cuenta sus decisiones en el diseño y desarrollo de las políticas públicas que les afectan y que son responsabilidad de los municipios”.

Estudiar en la UCLM

25 municipios de Castilla-La Mancha ya forma parte de la red de ‘Ciudades Amigas de la Infancia’, ha precisado la presidenta de la FEMPCLM, un paso adelante que evidencia la apuesta de los Ayuntamientos de esta región para que los niños y niñas puedan tener las garantías y “sientan que viven en un lugar en el que se tienen en cuenta sus derechos y que les da oportunidades de desarrollo”.